Martes 17.06.2008
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La Fiscalía solicita penas que suman 476 años de cárcel para el africano Unisa Mansary, natural de Sierra Leona, acusado de violar en 31 ocasiones a sus dos hijas de 13 y 14 años de edad con las que convivió en un piso de la localidad pontevedresa de Marín. El juicio contra el procesado, que se encuentra en prisión provisional, se celebrará el próximo martes en la Audiencia Provincial de Pontevedra.
El relato de hechos del Ministerio Fiscal se remite a un día no determinado de junio de 2002, cuando el acusado se habría introducido en la habitación que compartían sus hijas y las habría violado diciéndoles que estuviesen tranquilas porque "era normal acostarse padre e hija", y amenazándolas con que si no accedían a sus pretensiones "las mandaría de vuelta a África".
Explica el fiscal que esta situación se repitió "hasta el mes de septiembre del año 2003 y al menos en dos ocasiones por mes", y añade que también las obligaba a ver con él películas pornográficas.
Esclavizadas
También "con el fin de atentar contra la dignidad humana de sus hijas, así como el libre desarrollo de la personalidad de éstas", las obligaba a levantarse a las seis de la mañana para limpiar la casa y hacer la comida antes de irse al instituto donde estudiaban, las insultaba, les pegaba, las encerraba en casa y en algunas ocasiones las castigaba dejándolas sin comer.
La fiscalía concluye el relato de hechos señalando que como consecuencia de todos estos hechos y situaciones, sus hijas sufrieron una depresión con tendencias suicidas.
Otros nueve años por dos delitos más
Además, la fiscalía le imputa un delito de agresión sexual por el que pide 9 años de prisión, y un delito de maltrato habitual en el ámbito familiar por el que solicita dos años y medio de cárcel .
