Lunes 22.03.2010
| Actualizado 15.03
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| Un guardiacivil contrasta datos en el escenario de un accidente mortal registrado durante una tala FOTO: Pablo Silva |
José Manuel García Rúa, de 48 años y vecino de Arxuvide, un lugar de A Capela, una de las parroquias del municipio de Toques, perdió la vida al caerle encima un roble que estaba talando para hacer leña destinada al consumo doméstico. Los hechos tuvieron lugar poco después de las 16.00 horas de ayer en un robledal de A Paradela de difícil acceso, lo que complicó los trabajos de los equipos de Emergencias, según precisaron fuentes consultadas por este diario.
Hasta el escenario del siniestro se desplazaron, entre otros, efectivos de los Bomberos de Arzúa y Protección Civil de Melide, agentes de la Guardia Civil y sanitarios del Punto de Atención Continuada (PAC) de Melide, que no pudieron hacer nada para salvar la vida de José Manuel García Rúa, que actualmente residía con su padre y cuyo cadáver permaneció más de cuatro horas en el lugar en el que se produjo el fatal accidente a la espera de la llegada de la autoridad judicial competente.
Este tipo de siniestros no son ninguna novedad en Galicia. De hecho, hace poco más de dos meses, concretamente el pasado 3 de octubre, un operario de 62 años falleció al ser aplastado por un poste eléctrico cuando realizaba trabajos forestales en una finca situada en Gastraz, una de las parroquias de Boqueixón.
La víctima, J.P.R., trabajaba con su tractor en el terreno sobre el que se asentaba la base del poste de luz, pero al intentar levantar parte del mismo con la pala del vehículo agrícola, el poste cedió, viniéndose abajo y aplastando su cuerpo.
Otro accidente similar le costó la vida a Manuel R.D., de 64 años, quien falleció al caerle encima la rama de un árbol que estaban talando en Barcia, uno de los núcleos de población del municipio ourensano de Melón.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 12 de febrero, cuando la víctima vigilaba desde las proximidades de una carretera una tala de árboles de su propiedad en un monte situado en Barcia.
Según los datos facilitados por el Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (Issga), y como ya publicó en su día este periódico, la cifra de operarios gallegos que perdieron la vida en sus puestos de trabajo durante el año 2008, el último del que se dispone actualmente un balance de ejercicio completo, ascendió a setenta y dos.
Más de un mes en un frigorífico
·· El rumano Ion Negura falleció el pasado 2 de septiembre al ser aplastado por un árbol que estaba talando en Ortigueira. El cuerpo de este operario permaneció durante más de un mes en un frigorífico, hasta lograr que el seguro cubriera finalmente los gastos de la repatriación.