Sábado 18.04.2009
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| Recreación virtual del proyecto de Pescanova para instalar una planta acuícola en Touriñán |
El Ministerio "en la vida dio un informe positivo" al plan acuícola aprobado por el Ejecutivo de Fraga en 2005 y que reservaba un espacio para una piscifactoría en el Cabo Touriñán. Así se manifestaba ayer en Vigo, la titular de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa. La ministra gallega respondía al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien horas antes insistía en que el Gobierno central había autorizado la planta. Feijóo anunció la semana pasada su intención de recuperar el proyecto que había sido vetado por el Bipartito como símbolo de su compromiso ambiental.
Elena Espinosa aseguró ayer que el Ministerio de Medio Ambiente, remitió una única carta a la Xunta. En ella, aseguró, se le explicaba que no podía informar sobre el plan acuícola de Fraga "porque no había hecho la evaluación estratégica medioambiental". Este documento es el que debe establecer qué características naturales presentan las zonas seleccionadas y qué medidas se tomarán para protegerlas. La ministra se refirió también a la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que critica precisamente este incumplimiento de la normativa ambiental. El plan de la etapa de Fraga preveía la construcción de hasta once piscifactorías -entre ellas la de Touriñán- en terrenos protegidos por la Red Natura.
Sin embargo, el presidente de la Xunta insistía ayer, también desde Vigo, que la piscifactoría prevista por Pescanova en Touriñán "tiene todos los visados europeos, españoles y gallegos" por lo que consideró lógico retomar este proyecto. Mientras Espinosa se refería a la totalidad del plan, Feijóo hablaba de los informes específicos que había ido pidiendo la filial de Pescanova, Insuiña, para poder asentarse en el Cabo Touriñán, una vez que la Administración había dado por bueno este emplazamiento.
Para probar las palabras de Feijóo, la Consellería do Mar remitió ayer a los medios un estracto de uno de los documentos aprobados por el Ministerio de Medio Ambiente en el año 2005. En él, la Dirección general de Costas concedía la autorización a Insuiña para ocupar el dominio público marítimo-terrestre. Costas "informaba favorablemente" para que la empresa gallega construyese las tuberías necesarias para la tomas de agua y desagües necesarios para el funcionamiento de la granja de rodaballos. Según la Consellería do Mar, Pescanova contaba también con la declaración de impacto ambiental aprobada, además del permiso de actividad y el proyecto sectorial. En un comunicado Mar criticó "la falta de veracidad y rigurosidad" del Ministerio de Medio Ambiente y le pidió que deje de poner en duda su trabajo para desarrollar la acuicultura en Galicia.
. nsequeiro@elcorreogallego.es
Pide un boicot ciudadano a Pescanova
La asociación ecologista Adega apuesta por el boicot ciudadano a los productos de Pescanova como forma de protesta por la posible agresión al Cabo Touriñán. En un comunicado, cree que este sería un buen camino para que los gallegos demuestren a "políticos y empresarios sin escrúpulos" que sus acciones provocan rechazo.
Adega considera que Touriñán es un símbolo de la "irracionalidad" del plan acuícola, marcado por la "improvisación, destrucción del ambiente y vulneración de las leyes y los derechos de los ciudadanos. Los ecologistas exigen a la Xunta que convoque una mesa de participación pública a la que acudan los implicados en el plan (administración, vecinos, empresas, ecologistas, ayuntamientos. Recuerdan que la Lei estatal 27/2006 recoge el derecho de la información y participación pública para este tipo de planes. Para Adega, un análisis serio del proyecto de Touriñán debe de concluir con una declaración de impacto ambiental negativa ya que 350.000 m2 de cemento y plásticos no son compatibles con la conservación de hábitats prioritarios .
Doblar las rodillas ante la empresa
·· El líder del PSdeG, Manuel Vázquez, acusó ayer a Feijóo de "doblar las rodillas" ante Pescanova a costa del patrimonio natural de todos los gallegos. Explicó que la Xunta bipartita le ofreció "compensaciones" a la multinacional al ofrecerle dos emplazamientos alternativos en Xove y Ribadeo. Fuentes de la empresa aseguran que ninguna de las opciones era viable .
