Lunes 20.04.2009
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Pocas actividades destilan tanto machismo como la política y el fútbol. En Guitiriz, sin embargo, ambas actividades están dominadas por mujeres. En este pequeño municipio lucense de casi seis mil habitantes, ejemplo de la igualdad en la vida pública, la ley de paridad parece hecha para favorecer la supervivencia de los hombres. La alcaldía lleva catorce años ininterrumpidos ocupada por dos mujeres; la corporación es de las pocas con mayoría femenina, y en las últimas elecciones locales los tres partidos gallegos de mayor implantación presentaron candidatas. Por si fuera poco, el fútbol femenino vive un auge inusitado y el equipo masculino estuvo presidido hasta hace poco por una chica, Ana López, que lo dejó por asuntos propios: pasar a la política.
Estas circunstancias hacen de Guitiriz el lugar idóneo para indagar las diferencias en los modos de gobernar entre mujeres y hombres. "Las mujeres reparamos más en pequeñas cosas que suelen pasar desapercibidas, pero que son muy importantes para conseguir grandes objetivos", asegura la alcaldesa, Regina Polín. Puede parecer una declaración interesada, por el lugar que ocupa, pero ella dice que es justo lo contrario: "Precisamente porque son pequeñas acciones, la gente no las ve. Políticamente no se venden". La directora del instituto de secundaria, Olga Aguiar, mujer tenía que ser, corrobora la primera idea: "La mujer tiene más visión de lo concreto, presta una atención especial a los problemas cotidianos". Y también la segunda: "Son pequeñas gestiones que desde fuera la ciudadanía difícilmente valora".
Desde la oposición, hay quien sí le reconoce esta sensibilidad a la alcaldesa, "pero non por ser muller, senón por su carácter persoal", admite Pilar Cruz, candidata del BNG a la alcaldía en 2007. "Á hora de gobernar non hai deferencia entre homes e mulleres, estas márcanas os partidos e as ideoloxías", afirma.
La anterior alcaldesa, María José Vázquez piensa igual. "No hay una sensibilidad masculina y otra femenina para gobernar, hay diferentes formas de ser, pasa lo mismo cuando se comparan hombres con hombres o mujeres con mujeres", dice.
El único candidato a la alcaldía en las últimas elecciones, Jesús Veres, independiente en las listas de Tega, introduce un matiz: "Con maioría, as mulleres son máis soberbias. No resto somos iguais".
'Lisístrata', las damas de hierro y la guerra de Silleda
En el año 411 antes de Cristo, un joven Aristófanes estrenaba en Atenas la que con el tiempo se convertiría en una de sus obras más recordadas, Lisístrata. En medio de las constantes refriegas militares a las que se había acostumbrado la sociedad ateniense, esta comedia de marcado carácter antibélico impactó por su curioso argumento: las mujeres de la ciudad dejarían de hacer el amor con sus maridos hasta que estos pusieran fin a su guerra con Esparta. Un antecedente remoto del "haz el amor y no la guerra" que los jipis pusieron de moda en los sesenta. Bajo el manto de fina ironía que envuelve Lisístrata, Aristófanes descarga una dura crítica contra el modo de gobernar de los hombres y encumbra a las mujeres, a las que consideraba, por inteligencia y sensibilidad, más dotadas para la política. La historia no le dio la razón. Los gobiernos del mundo estuvieron prácticamente siempre en manos masculinas, pero cuando la mujer se fue incorporando tímidamente a ellos en las últimas décadas, apenas se notó la diferencia. A nivel internacional, la más célebre fue Margaret Thatcher, que gobernó Gran Bretaña de 1979 a 1990. Pasó a la historia como la "dama de hierro" por sus formas autoritarias, apodo que refrendó en la guerra de las Malvinas contra Argentina. En España, la presidenta más famosa es la de Madrid, Esperanza Aguirre. Sus maneras no se distinguen precisamente por la dulzura que se le presume a su género. Llegó al poder tras una oscura maniobra de transfuguismo que obligó a repetir las elecciones, y ahora lo utiliza sin disimulo en beneficio propio para enfrentarse a sus oponentes, sean o no de su partido. A nivel local, no hace mucho que asistimos a una moción de censura en Silleda, donde dos mujeres, Ofelia Rey (la entrante) y Paula Fernández (la saliente) se intercambiaron la alcaldía entre graves insultos, gritos, empujones y amenazas. Nada hay que reprocharles. No es una cuestión de sexo. Es la condición humana n

La regidora que se ve sólo como una gestora 'apolítica'
·· La socialista Regina Polín lleva seis años al frente de la alcaldía de Guitiriz. No se considera, sin embargo, una regidora al uso. "Tengo claro que yo soy más gestora que política". La principal diferencia que observa entre hombres y mujeres gobernantes es que "nosotras vemos más por lo concreto y no buscamos tanto el reconocimiento. Ellos son más políticos, hacen las cosas pensando casi siempre en la rentabilidad electoral que van a sacar". Pese a ello, no le importa tenerlos como contrincantes. "Lo importante son los programas".
Regina Polín: "Nosotras buscamos menos el reconocimiento, los hombres procuran más la rentabilidad electoral"

La candidata que se quedó a las puertas de entrar
·· Pilar Cruz, candidata del BNG, fue la única de las tres aspirantes a la alcaldía que no consiguió entrar en la Corporación. No culpa de ello a una hipotética ferocidad excesiva de sus contrincantes. "A campaña foi limpia, nada especial polo feito de que coincidíramos tres mulleres como candidatas". Para Pilar, los intereses y programas de cada partido son los que imponen las diferencias en política, por encima de las personas. Pero considera que la mujer no puede perfilar su estilo porque "non pode descuidar o rol marcado polos homes".
Pilar Cruz: "A muller goberna igual que os homes seguramente porque desempeña o rol que eles marcaron"

A la oposición tras ocho años en el sillón de mando
·· María José Vázquez fue alcaldesa de Guitiriz durante ocho años con el Partido Popular. Asegura que no le costó trabajo adaptarse a una tarea "dominada desde siempre por los hombres", pero le queda el resquemor de sentirse juzgada "de una manera diferente" por ser mujer. Durante su trayectoria tuvo que enfrentarse a hombres y mujeres y políticamente no aprecia diferencias notables entre ellos. Sólo destacaría "la manera en que los hombres que ostentan cargos se enfrentan a las mujeres que tienen enfrente. Cambian el trato".
Mª José Vázquez: "El hombre es el que cambia cuando se enfrenta políticamente a una mujer"

Toda una vida como concejal de su pueblo
·· Jesús Veres es todo un veterano en las lides de la política local. Lleva en la Corporación de Guitiriz desde las primeras elecciones democráticas, cuando lideró una lista de campesinos. En la pasada legislatura estuvo en el gobierno de la actual alcaldesa, con la que concurrió como independiente. Su experiencia no fue buena -"non lle gusta que a critiquen", explica-, y se pasó a las listas de Tega, desde donde ejerce ahora la oposición. "As mulleres gobernan igual que os homes, a única diferencia é que con maioría son másis soberbias".
Jesús Veres: "Cando teñen maioría absoluta, as mulleres se volven moito máis soberbias e intratables"
