Martes 17.06.2008
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| Seixo comparece ante el pleno con Baltar presidiendo la sesión FOTO: Ramón Escuredo |
El polémico plus de los altos cargos aprobado por el Bipartito se mantendrá. En un pacto inédito esta legislatura, PP y PSdeG se aliaron para frenar la tramitación de una iniciativa legislativa popular (ILP) que pedía la derogación de ese pago excepcional para los funcionarios que hayan desempeñado un alto cargo político en la Xunta durante dos años consecutivos o tres de forma alterna. Solo por ello cobrarán entre 3.500 y 15.000 euros brutos anuales.
El BNG se sumó a la propuesta que defendió en la Cámara el secretario xeral de la CIG, Suso Seixo, a pesar de que votó a favor de la reforma de la Lei de Función Pública de julio de 2007 que instauró este plus. Entonces, las tres formaciones gallegas se unieron en una unanimidad casi inédita durante la legislatura.
El debate parlamentario de ayer zanjó una petición avalada por 19.000 firmas que tardó diecisiete meses en llegar a la Cámara y que comenzó a fraguarse pocos días después de que se aprobase la reforma. Seixo defendió la necesidad de derogar un plus aprobado por un Parlamento "con escasa conciencia social". En su opinión, se trata de un elemento de discriminación que prima a los "funcionarios políticos" en detrimento de quienes optan por la carrera profesional.
Seixo se mostró duro. "Non entenderiamos que, neste contexto de vacas fracas para todos, subsista unha casta privilexiada de funcionarios que mantén incólumes os seus privilexios económicos, precisamente porque nalgún momento das súas carreiras obtiveron a confianza política dos gobernantes, para o desempeño de postos coa consideración de altos cargos", argumentó el sindicalista.
No saben a cuánto asciende
La guerra de cifras sobre las consecuencias del plus aumenta la oscuridad en torno a un complemento regulado por el resto de comunidades autónomas y por la Administración central. A finales de octubre 192 casos habían sido aprobados, aunque el 80% de ellos percibía una cantidad más cercana a los 3.500 euros anuales que a los 15.000, según fuentes de Facenda.
La cantidad a recibir depende del grupo al que pertenezca el alto cargo: si es del grupo A1, el más alto, la cantidad es menor que si pertenece a otra escala. La mayor parte de los funcionarios designados como altos cargos pertenen a la primera categoría, según Facenda, que, sin embargo, desconoce a cuánto asciende el pago de este plus para quienes hayan desempeñado cargos en la Xunta durante los últimos 26 años. Un año después de su aprobación, ya se beneficiaban 122 funcionarios de este plus, según cifras del Bipartito, que había cifrado en 1,8 millones de euros su coste. Según el BNG, costará tres millones anuales. El PPdeG aseguró que esa cantidad triplicaba el coste real.
Contradicciones
Los tres grupos parlamentarios trataron de argumentar sus posturas y justificar algunas contradicciones. El BNG defendió su rectificación, después de su voto favorable en 2007. ¿El motivo? La "controversia social" generada, según su diputado Alfredo Suárez Canal, quien pidió a PSdeG y PPdeG que se sumaran para incrementar la "credibilidade política". Poco menos de dos años después, Canal, que formaba parte del Bipartito como conselleiro, defendió el cambio de decisión para no transmitir la idea de que se legisla "en beneficio propio", pues también los ex diputados podrán recibir el plus.
PP y PSdeG cargaron contra el BNG desde perspectivas diferentes. Los populares defendieron una medida que choca contra la bandera de la austeridad desplegada desde marzo y calificaron la postura del BNG como "demagóxica".
El socialista José Manuel Lage justificó el veto a la tramitación argumentando la necesidad de una reforma profunda de la función pública y recriminó al BNG su cambio de postura.
El término demagogia brotó en numerosas ocasiones en la sesión plenaria hasta el punto de que Seixo acalló a sus señorías. "Se estivese prohibida a demagoxia habería moitos deputadosque tería que ter renunciado ó seu escano", espetó en el turno de réplica ante la cara de circunstancias de los políticos que componen el pleno.
. ddominguez@elcorreogallego.es
La oposición se planta otra vez
La tensión aumentó a final de la mañana, cuando los diputados del BNG abandonaron el pleno durante el inicio de la reforma de la Ley de Comercio Interior de Galicia, por entender que el trámite de lectura única elegido para el debate constituye "unha burla a este Parlamento". Así lo aseguró el portavoz del grupo, Carlos Aymerich, quien criticó que se está "abusando" de este modelo de tramitación deurgencia y aseguró que el proyecto no cumplía los criterios reglamentarios para tramitarlo de dicho modo, "salvo que Xunta teña unha urxencia que non nos explicara".
Desde el PSdeG -que sí siguió el debate-, la diputada María Quintas coincidió en criticar el método elegido y lamentó que se hubiese perdido "unha oportunidade para facer unha reforma integral" de la ley. Asimismo, recordó que cuatro de las cinco leyes traídas por la Xunta en este período de sesiones fueron aprobadas por trámite de urgencia, lo que calificó de "absoluto desprezo" a un Parlamento que acaba ejerciendo de "buzón de Correos". El plante de ayer no es el primero que se produce en lo que va de legislatura en el pleno del Parlamento, donde los grupos de la oposición abandonaron la Cámara ante una intervención del conselleiro de Economía, Javier Guerra. Las diputadas del PSdeG también lo hicieron por la paridad en la Xunta .

Antonio Rodríguez Miranda PPdeG
·· Rodríguez Miranda defendió su postura recordando que la Administración central ya había reconocido este complemento desde 1991, al tiempo que se escudó en la rebaja salarial de los altos cargos del 3% para mantener en alto la bandera de la austeridad. "Cando alguén quere conseguir o mellor non pode andar racaneando en dereitos económicos", dijo para defender el mantenimiento del plus.

José Manuel Lage tuñas PSdeG
·· Lage Tuñas defendió el bloqueo a la ILP argumentando que resulta necesario primar económicamente a los funcionarios que opten por desempeñar un alto cargo en la Xunta. "Non podemos aspirar a unha Administración pública con prestacións de calidade sen contar cun cuadro directivo ben retribuído", afirmó. Al mismo tiempo, calificó la postura del BNG de demagógica y le recriminó su cambio.

Alfredo Suárez Canal BNG
·· Suárez Canal reivindicó el cambio de postura del BNG ante la "sensibilidade social" generada, especialmente en un contexto de crisis. En este sentido, destacó que el Bloque pertence a unha "cultura ideolóxica" vinculada al "servizo público" y criticó la instrumentalización "cortoplacista" de la política a través de decisiones como el plus de altos cargos .
