Domingo 21.03.2010
| Actualizado 18.02
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| Aquí vemos a ‘Fenicio’, lobo marino que se recupera en Ferrol FOTO: Kiko Delgado |
Llega el crudo invierno. Con los temporales, el océano Atlántico se convierte en un infierno. Y hasta las costas gallegas arroja animales fuera de lugar: focas bebé desorientadas por la tormenta, temblorosas en nuevo mundo. Y la primera en pisar Galicia en 2008 ha sido Fenicio:lobo marino ceniciento y macho, de cuatro meses, con 98 centímetros y 22 kilos.
Para rescatar tanto a estas focas como a las tortugas exóticas tenemos a la Unidade de Coidados Intensivos de la Sociedade Galega de Historia Natural, coordinada por Juan Ignacio Díaz da Silva. Hasta el litoral de Bares, en Mañón, se trasladó el pasado día 3. Refugiada y aterida, nuestra foca padecía "un cadro de esgotamento, desnutrición e unha afección respiratoria que lle impide valerse por si mesma".
Bautizada en recuerdo del milenario puerto mediterráneo, Fenicio ya se encuentra en las instalaciones de la UCI para lobos marinos de Ferrol. Según Díaz da Silva, "agora xa leva catro días de recuperación, atópase forte e aliméntase por el mesmo con peixe, ademais recibe tratamento antibiótico pola súa afección pulmonar".
En la sede de Ferrol permanecerá 15 días, y después pasará al acuario de O Grove "onde nunha piscina de 15 metros poderá acadar en marzo os 35 kilos de peso necesarios". La mayor parte de estas focas bebé llegan arrastradas por los temporales desde el Norte: dejando las colonias de Irlanda, la Bretaña francesa o las Islas Británicas. El barco Navegante de Magallanes liberará a Fenicio en el Gran Sol. Y después podrá regresar a su hogar.