Martes 17.06.2008
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La dirección del Bloque trabaja con la idea de celebrar una asamblea extraordinaria antes del verano, posiblemente, en mayo, para encarar su futuro en la oposición tras la victoria del Partido Popular en los comicios del pasado 1 de marzo que expulsaron al gobierno bipartito de la Xunta.
El actual portavoz nacional, Anxo Quintana, y la Unión do Pobo Galego (UPG), que controlan los órganos de dirección, desean que la asamblea sea lo más abierta posible a la militancia, lo cual "non significa que non vaia ser por delegados".
Encontro Irmandiño, liderado por Xosé Manuel Beiras; y Esquerda Nacionalista, de Alberte Xullo Rodríguez Feixóo, que en su momento rechazaron frontalmente el abandono del asamblearismo, apuestan ahora por recuperar el modelo.
Sin embargo, en la reunión de la executiva celebrada ayer en Santiago, quintanistas y UPG defendieron la apertura del debate al conjunto de la militancia a través de los cauces establecidos; es decir, las asambleas comarcales y el consello nacional. El proceso culminaría en la asamblea extraordinaria que se celebraría en mayo también por el actual sistema vigente de delegados.
Las decisiones definitivas serán adoptadas, no obstante, mañana en la reunión que celebrará el consello nacional, máximo órgano entre asambleas.
Los miembros de la executiva pusieron ayer de relieve la existencia de "diferentes puntos de vista" internos. Quintanistas y UPG apuestan por la voluntad de pactar una sola lista para los nuevos órganos de dirección, pero siempre que "haxa coincidencia no papel" que debe desarrollar el Bloque en la oposición y sobre la valoración de su gestión en la Xunta durante la última legislatura. "Os resultados das eleccións foron negativos, pero a presencia do BNG no goberno foi positiva e non debemos contribuír a espallar os argumentos do PP", subrayan fuentes de la organización.
Además, mantienen, en el mismo sentido, que los conservadores caen en sus propias contradicciones respecto a los nacionalistas al afirmar, por un lado, que no hicieron nada en la Xunta y, por otro, "levando a cabo a demolición do que fixo o Bloque, que cambiou o país". "O programa do Partido Popular limítase a destruír todo o que fixo o BNG", mantienen.
Los sectores mayoritarios no ocultan que "houbo erros" y que es necesario "acometer correccións, variacións e modificacións", pero eso debe clarificarse en la asamblea, sin olvidar que la Xunta bipartita "foi útil para o país, fixo transformación e puxo en valor a autoestima". Si en estas cuestiones hay coincidencia, después "non haberá dificultades para poñerlles nome ás persoas que piloten o novo BNG".
¿Jubilación de los históricos?
Anxo Quintana y la UPG consideran que la hipótesis barajada en determinados ámbitos de que desaparezcan de la executiva los referentes históricos de los diferentes partidos y colectivos que integran la organización "pódese dar ou non". "Se hai máis dunha lista para os novos órganos de dirección está descartada", mantienen quienes tienen la mayoría en la executiva y el consello nacional. Ese planteamiento, de no haber vocación unitaria, añaden las mismas fuentes, podría dejar, por ejemplo, fuera de la executiva a Francisco Rodríguez, líder de la UPG, al renunciar a figurar en la lista del Bloque, y mantener a Xosé Manuel Beiras, cabeza visible de Encontro Irmandiño, si encabeza una candidatura y los delegados nacionalistas le dan apoyos suficientes .
