Lunes 20.04.2009
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El marinero portugués Luis Almeida, el último de los supervivientes del arrastrero Rosamar en recibir el alta médica, ingresó ayer otra vez en el hospital da Costa de Burela para someterse a un nuevo reconocimiento médico antes de volver a Portugal.
De los hechos informó a Europa Press el armador del pesquero, el gallego Jesús Lavayén, quien minimizó la importancia de que el marinero reingresara en un centro hospitalario, ya que, según apuntó, esta decisión responde a que "es preferible" practicarle "un nuevo chequeo para asegurarse de que está bien" antes de su marcha.
En este sentido, Lavayén precisó que el náufrago está "en la habitación", solo sometido a observación, pues "se encuentra bien", y hoy podrá regresar a su país, donde ayer se celebraron los oficios por sus tres compatriotas fallecidos en el naufragio del arrastrero.
Lavayén también aseguró que pedirá a la Policía Judicial y a la titular del Juzgado de Primera Instancia de Viveiro que tomen declaración a Luis Almeida en el hospital. "Se trata de una situación especial", justificó. La comparecencia de este superviviente del naufragio estaba prevista para ayer, pero finalmente se aplazó hasta hoy.
Respecto a la búsqueda de los cinco desaparecidos, el portugués Anselmo Silva y cuatro marineros indonesios, el subdelegado del Gobierno en Lugo, Jesús Otero, reconoció que a medida que pasan las horas, la "esperanza" de recuperar sus cuerpos es "cada vez menor", aunque incidió en que el dispositivo de búsqueda funcionó "sin descanso siempre que las condiciones del mar lo permitieron".
"Desde que me hice cargo de esta responsabilidad han sucedido hechos muy trágicos en las costas de la provincia de Lugo y la experiencia nos dice que a medida que van pasando las horas, cuando hay un naufragio, la esperanza de encontrar a los marineros es cada vez menor", lamentó Otero.
En cualquier caso, el operativo de búsqueda volvió a activarse a primera hora de la mañana de ayer y peina las costas de Galicia y Asturias. Participan en las labores de rastreo el remolcador de Salvamento Marítimo María de Maeztu, el buque polivalente de la Consellería de Pesca Irmáns García Nodal y el avión Rosalía de Castro, con base en Santiago de Compostela.
Respecto a José Graça Silva, Mario Castanho Silva y José Gomes Tomé, los tres pescadores cuyos cadáveres fueron recuperados del mar, Jesús Otero recordó que "la Administración trabajó con absoluta diligencia y conseguimos algo que no era nada fácil para que los cadáveres pudiesen estar cuanto antes en su país, en Portugal".
"Superamos todos los trámites que hay que resolver en un tiempo más que aceptable para no someter a una larga espera a las familias, porque sabemos que lo único que quieren en este momento es poder tener cuanto antes el cuerpo de sus seres queridos para darles sepultura", manifestó el subdelegado del Gobierno en Lugo.
Sobre un posible retraso en la activación del dispositivo de salvamento, recordó que "aunque se ha producido una auténtica tragedia, el buen funcionamiento del operativo de rescate, que se puso en marcha cuando se activó la radiobaliza del barco, permitió salvar cinco vidas".
"Era su última salida al mar"
"Ésta era la última vez que mi padre salía al mar", afirma Cristiana Silva, la hija de Anselmo Silva, uno de los marineros que siguen desaparecidos, cuya mujer sigue en estado de shock y por el que hoy se celebrará un oficio, seguido de una procesión, en la iglesia de Leça da Palmeira. Su familia, que no está sobrada de medios económicos, apuntó que todavía no cobró el sueldo de noviembre, mes que Anselmo trabajó en el Rosamar. Por otra parte, señalar que centenares de personas asistieron ayer a los funerales por José Graça Silva y Mario Castanho Silva, que tuvieron lugar en Vila do Conde y Matosinhos, respectivamente. El sepelio de José Gomes Tomé se celebró en Buarcos y estuvo marcado por un incidente que conmocionó a los asistentes: el ataúd se cayó y se abrió .
Hechos
El pesquero Rosamar se fue a pique el viernes pasado cuando navegaba a unas 24 millas al noroeste de Burela. Cinco de sus trece tripulantes salvaron la vida.
Versión
Fuentes consultadas por este diario precisaron que Luis Almeida, el superviviente que sigue en Galicia, sostiene que toda la tripulación estaba en cubierta cuando se produjo el siniestro .
