Lunes 22.03.2010
| Actualizado 01.24
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| Sara Losada, en una foto de hace años que tienen sus hermanos FOTO: televisión de Galicia |
Tenía 20 años cuando salió del municipio lucense de O Saviñao, donde había nacido, para emigrar a Venezuela. Desde entonces María Sara Losada Prado, que ahora contaba con 77 años, jamás había regresado a su tierra. Esta emigrante se ha convertido, desgraciadamente, en una nueva víctima de la violencia que asola las grandes ciudades de Venezuela y que no deja al margen a la diáspora gallega.
Como cada día, Sara Losada abrió la puerta de su vivienda del centro de Caracas a las seis de la mañana para pasear a su perro. Todo parecía normal, hasta que al menos un individuo se abalanzó sobre su persona. La mujer se defendió pero no pudo salvar su vida tras recibir tres puñaladas en el cuello.
Robos habituales
No era extraño oírla gritar pidiendo ayuda ante los continuos intentos de robo que sufría en su piso de la primera planta, ya que aunque el inmueble en el que habitaba se encuentra a pocos metros de la Comandancia General de la Guardia Nacional la zona se ha convertido en un lugar muy peligroso. Los vecinos y un sobrino de la víctima oyeron la llamada de socorro, pero cuando bajaron no pudieron hacer nada por salvarle la vida.
Pero sí vieron como un individuo -dos según otras fuentes- salía corriendo con un televisor y otros objetos que había robado en la vivienda de Sara Losada. Lograron darle alcance y si no hubiera sido por la Policía le habrían linchado, ya que las mujeres del edificio comenzaron a golpearle y alguno utilizó incluso una pala de gran tamaño.
"Atrapamos a ese hombre que mató y violó a mi tía", indicaba a la prensa Amadeo Losada, el sobrino de la desafortunada mujer. Otro de los vecinos que intervinieron aseguraba al diario El Universal que por allí nadie conocía al ladrón, un indigente o recogelatas, como califican allí a los chatarreros.
Sin embargo, el detenido podría ser el hijo de un indigente que acostumbra a rondar por la zona y no se descarta que fueran él y su progenitor quienes intentaran robar a la mujer.
Estaba viuda
Los vecinos de Sara Losada, que estaba viuda, aseguran que era una buena mujer que dedicaba mucho tiempo a cuidar las macetas que tenía en el trozo de pasillo del piso de la planta baja en la que vivía. Su rellano estaba protegido por una pequeña verja cerrada con un candado que los numerosos cacos que rondan por la zona rompían para intentar acceder a su vivienda.
Pero su piso no era el único que fue asaltado. Otros entrevistados señalaron que ya han robado hasta en la vivienda que ocupa el conserje del edificio. "A pesar de que vivimos a unos pocos metros de la Comandancia General de la Guardia Nacional la seguridad aquí no existe".
Aunque el sobrino de María Sara Losada asegura que su tía fue violada antes de ser asesinada, la Policía niega tal posibilidad y afirman que lo que sí hubo fue un gran forcejeo entre el asaltante y la víctima, ya que este llevaba numerosos arañazos y la ropa de la mujer quedó hecha jirones a causa de la refriega.
Tres hermanos viven en Galicia
·· María Sara Losada tenía otros cinco hermanos, tres de ellos residentes aún en el municipio lucense de O Saviñao. Afirmaban ayer a Televisión de Galicia que llevaban ya 22 años sin ver a su hermana y que en Venezuela tienen otros dos hermanos que viven allí .