Domingo 07.02.2010
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Llevar casi medio siglo de vida ligado a una agrupación musical no profesional es todo un récord de perseverancia y de amor por el canto.
Este es el caso de Ramón González Álvarez, más conocido en el mundo artístico de Lemos como Ramón del Agua. Desde los once años, y ya peina canas, lleva vinculado al mundo de la emblemática y conocida Coral Renfe de Monforte, agrupación musical que fue fundada en el año 1960, al amparo de la compañía ferroviaria, por el ya desaparecido maestro Germán Arias Andrés.
"Mis padres eran miembros de la formación inicial de la coral y con 11 años iba con ellos a los ensayos, y así fue cómo comencé a vivir el ambiente del canto coral y del baile tradicional", cuenta Ramón.
Prosigue, "a los 13 años ya tenía el gusanillo dentro y empecé a ensayar con el grupo de danza y a dar los primeros pasos en el canto coral".
A los 15 ingresa en la Escuela de Aprendices de Renfe en Ourense y tres años después sale con el título de Oficial de Taller y con destino en Madrid. Allí pasa dos años y regresa con destino definitivo a su Monforte natal en 1970.
Comenta que "siempre compaginé mi trabajo con la actividad en la coral y sigo en la brecha". Añade, "nos mantenemos por la afición, porque nos gusta y somos como una gran familia". Recuerda, con orgullo, que participó en 16 festivales de la Europeade, en diferentes países europeos, representando al pabellón gallego "que siempre lo dejamos muy alto", subraya.
Ramón reconoce que "subir a un escenario siempre impone, tienes miedo escénico y nervios que al empezar a cantar van desapareciendo y a medida que avanza la actuación, te sientes a gusto, disfrutas cantando". Tras muchas vicisitudes, con años de gloria y baches, la agrupación se mantiene con 38 voces. "El futuro del grupo, al igual que otros en Galicia, es incierto, ya que a los jóvenes no les llama este mundo y faltan tenores", subraya Ramón.
