Domingo 02.12.2007
Hemeroteca web
|
RSS
La reforma constitucional abierta en Madrid ha precipitado el debate político en torno a si es necesario seguir el mismo camino en Galicia y adaptar el Estatuto gallego -cuando cumple treinta años de vigencia- a los nuevos tiempos.
El líder de los socialistas, Manuel Pachi Vázquez, volvió ayer a pedir un gran acuerdo que haga posible esta reforma. "No se puede esperar más", resaltó a un año y nueve meses de concluir la legislatura y considerando la imposibilidad de que el PP pueda "tumbar" la reforma después de aprobar la modificación de la Constitución española buscando "eficiencia económica y una garantía para todos los sectores". Pero lejos de compartir la visión de los socialistas, quienes están "dispuestos a consensuar y a buscar fórmulas" para que el nuevo Estatuto incluya "fórmulas económicas, de empleo, de blindaje de los servicios públicos y profundas reformas administrativas" que solucionen los problemas de los gallegos, el PPdeG no ve un clima político favorable para volver a abrir el proceso de reforma estatutaria en este momento.
Así lo apuntó ayer el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Pedro Puy, después de asegurar que su formación "no tendría inconveniente" en incluir en la Carta Magna gallega los principios vinculados con la sostenibilidad de las finanzas públicas, como el establecimiento del techo de gasto y la limitación del déficit, siempre que hubiese un "suficiente consenso" y ciertas "garantías de un cierto grado de éxito".
En la antesala de unas elecciones generales y con la tercera fuerza política gallega, el BNG, frontalmente en contra de los cambios constitucionales, para los populares abrir ahora el proceso de revisión estatutaria en Galicia sería una "cierta irresponsabilidad política", en palabras de Puy.
Preguntado también por esta cuestión el portavoz nacionalista, Carlos Aymerich, señaló que no le "extrañaría" que PPdeG y PSdeG ya tuviesen "un acuerdo firme" a dos bandas para reformar el Estatuto, dado que, en su opinión, ambos partidos "defienden y practican" políticas "bastante similares". Aymerich recordó que hoy se debate la reforma constitucional en el Senado y que "el único senador gallego" que dejará "claro" su rechazo -"por la forma y por el fondo"- será el nacionalista (Pérez Bouza). Añadió que además será sólo el BNG "el único" que denunciará en el Parlamento autonómico el "negativo impacto" que significará esta modificación para Galicia.
Así las cosas, todo indica que la tan traída y llevada reforma del Estatuto tandrá que esperar a otra legislatura. Mientras que para lo socialistas el proceso reformador es un compromiso del propio presidente de la Xunta, Pedro Puy se encargó ayer de matizar que Núñez Feijóo "subordinó", en su intervención en el debate de investidura, la remisión de un texto al Parlamento "a un acuerdo en la Cámara que permitiese facilitar el consenso". "Dadas las circunstancias preelectorales" actuales sería "demasiado ingenuo" pensar que éste es "el mejor momento", insistió.
AGOTAR LA LEGISLATURA. En cualquier caso, Pachi Vázquez reclamó al presidente gallego que "agote la legislatura" para tener tiempo de renovar el Estatuto. "No puede salir corriendo", exigió, después de apuntar su "evidente fracaso". El líder de los socialistas gallegos incidió en que sería la tercera vez que Feijóo se niegue a una reforma estatutaria, después de oponerse desde un gobierno de Fraga, de "vetarla" liderando la oposición y, ahora, al frente del Ejecutivo. Así, emplazó a que aclare "si le pueden más las presiones de Génova o la pasión de presidente".
El PPdeG cree que la reforma "sería buena para el país", pero que las circunstancias políticas han "cambiado para peor" desde el intento fallido.
