Sábado 11.02.2012
| Actualizado 16.04
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La detención en esta semana de otros dos responsables de concesionarios de automóviles, eleva ya a 50 los arrestos por la operación Trucarro, abierta por la Guardia Civil y el Juzgado de Instrucción número 2 de Santiago por los fraudes y manipulación de los cuentakilómetros de vehículos de segunda mano para venderlos posteriormente como falsos kilómetro cero.
Ambos concesionarios, ubicados en los alrededores de la ciudad de A Coruña, vendían al mes, como ya adelantó EL CORREO, más de 100 vehículos. Cuando los agentes de la Guardia Civil cotejaron los datos descubrieron que un número importante de sus vehículos habían sido manipulados por el equipo del principal imputado, el alemán Johann Grimm, propietario de la firma Truck and Car Tecnology y responsable de los sistemas que se utilizaban para los cambios.
Cuarenta registros
Todas las actuaciones, según informó ayer la Guardia Civil, tuvieron lugar en la provincia de A Coruña con 26 empresas investigadas y cerca de 40 registros en distintas sedes de las mismas. Prácticamente todas las comarcas de la provincia se vieron afectadas en la implicación de talleres y concesionarios. Las principales investigaciones y detenciones se llevaron a cabo en Negreira, Ferrol, Carballo, Ordes, ,Noia, Arteixo, Santiago, A Coruña, O Milladoiro, Oleiros y Culleredo, entre otros.
Habrá más registros
Estas operaciones ilícitas afectaron a una ingente cantidad de compradores de coches que en algún momento decidieron adquirir un vehículo de segunda mano o de los denominados kilómetro cero, pero que fueron manipulados por los talleres para conseguir ventajas económicas alterando al alza su precio de mercado tras la manipulación.
Los investigadores de la Guardia Civil aseguran que la operación continúa y, asimismo, están convencidos de que habrá más registros y detenciones.
La operación se inició en septiembre
La operación Trucarro, que dirige el magistrado Javier Míguez, comenzó el pasado mes de septiembre, cuando eran detenidos Johann Grimm y cuatro de sus empleados, responsables de dos talleres en el área de Compostela.
Las pruebas son contundentes
La mentalidad germana de Grimm le hacía llevar los archivos de los trucajes de forma meticulosa, lo que aportó a la investigación pruebas "contundentes" para la investigación .
