Domingo 07.02.2010
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| Pérez Touriño, a la izquierda, saluda a Manuel ‘Pachi’ Vázquez, su sucesor al frente del PSdeG, antes de pronunciar su conferencia FOTO: Ramón Escuredo |
En los pequeños gestos se reconocen los cambios. Durante su etapa como presidente de la Xunta, se hizo famosa la impuntualidad de Emilio Pérez Touriño. Ayer regresó al primer plano pronunciando una conferencia sobre el destino de Galicia que se convirtió en un ejercicio de autocrítica sobre su liderazgo en el Gobierno, defensa de su gestión, alineamiento con la línea oficial del PSdeG, reproches al BNG y pullas a Feijóo. Antes de emitir su mensaje, sin embargo, tuvo que aguardar por su sucesor al frente de los socialistas, Pachi Vázquez. Ahora, es él el que hace esperar al resto.
Las causas de la derrota electoral acapararon la sustancia de una conferencia pronunciada en el marco de la Fundación Iniciativas XXI, impulsada por Touriño como laboratorio de ideas del partido y ante apenas un centenar de personas. No se arrugó y asumió "pola miña parte" la falta de liderazgo en un Bipartito que se fracturó en una "competición electoral" entre PSdeG y BNG que no supo atajar.
En el reparto de culpas, sin embargo, los nacionalistas cargan con la mayor parte. Touriño los acusó de "ocupar as institucións" para tejer redes clientelares en el ámbito mediático y económico. "Utilizaron o Goberno como un instrumento de partido", espetó en su discurso.
El mea culpa, sin embargo, se limitó a la gestión interna, no a sus medidas, defendidas contundentemente. La prohibición de los 500 metros, el veto a la planta acuícola en Touriñán, las directrices del territorio que no lograron aprobar... Todo ello fue arrasado por la crisis económica, con "efectos devastadores" sobre los gobiernos y por una campaña de despretigio por la que pasó de puntillas y que vinculó a los "altofalantes mediáticos da dereita". De los audis no habló.
Existen dos clases de ex presidentes. Aquellos silenciosos que se alinean con la línea oficial del partido, como Felipe González, y los ruidosos que insisten en marcar la agenda a pesar de haberse retirado, como José María Aznar. Touriño se ha sumado a la primera categoría y ayer lo demostró defendiendo la tesis de Pachi Vázquez. "Os resultados do 1-M deixan extraordinariamente aberto o futuro político da comunidade", analizó.
Además, criticó el cambio de rumbo dado por Alberto Núñez Feijóo, que camina por la "senda equivocada". ¿Ejemplos? No respetar la Red Natura, la explotación hidroeléctrica de los ríos, la reducción de los presupuestos en educación, la regresión en materia de lengua o "tensións evidentes e rivalidades locais exacerbadas".
La autocrítica no implica que no pueda atacarse al rival.
Una charla entre amigos
Quizás por la presencia de rostros conocidos, a Touriño se le atragantaron los tiempos verbales y las fechas. La derrota electoral la citó en 2008 y cuando se refirió al Bipartito lo hizo en presente. "O goberno que eu presido", se le escapó en más de una ocasión. La expectación mediática fue mayor que la social en la primera intervención pública desde su dimisión como líder del PSdeG. En un hotel compostelano, disertó ante un centenar escaso de personas, entre los que estaban ex miembros de su Gobierno como María José Caride, María José Rubio, Laura Sánchez o José Luis Méndez Romeu. A la cabeza de sus compañeros de partido, Pachi Vázquez, que abandonó el salón antes de tiempo .
