Domingo 07.02.2010
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Desde el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, al conselleiro de Traballo, Ricardo Varela, pasando por el alcalde lucense, José López Orozco; el presidente de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro, o los obispos de Mondoñedo-Ferrol y Astorga, monseñores Manuel Sánchez Monge y Camilo Lorenzo Iglesias, respectivamente, fueron numerosas las personalidades de la vida política, religiosa y civil que ayer por la tarde se acercaron a la capilla ardiente, situada en la sede obispal, donde se velan los restos mortales de fray José Gómez.
Julián Barrio, en su nota de pesar por el fallecimiento de fray José, transmitió la confianza de que "el Señor le haya acogido en su bondadosa misericordia como a los siervos fieles y solícitos". En especial, agradeció al que fuera obispo de Lugo durante 27 años "con fraternal afecto su entrega generosa, caracterizada por la sencillez, a la Iglesia lucense y a la Iglesia en general en las distintas misiones que le fueron encomendadas".
Por su parte, el obispo de Ourense, monseñor Luis Quinteiro Fiuza, trasladó, en su nombre y en el de la diócesis ourensana, el "más profundo pesar" por la muerte de fray José Gómez, al que destacó como "un ejemplo como obispo por su sencillez, su fortaleza y su dedicación", subrayó.
