Miércoles 22.04.2009
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Decía Concepción Arenal que "las defensas innecesarias se convierten en ataques injustos". Se le ocurrió al Gobierno central que había que proteger los intereses-de-no-sé-quién del ataque de la Lei de Caixas gallegas y que, por tanto, se precisaba recurrirla. Nada mejor que apoyarse en un aún non nato informe del Consejo de Estado y lanzar a otro andaluz, a Gaspar Zarrías (Magdalena II) como ariete contra tan peligroso ataque a la independencia de España. No se entiende. Nadie puede explicar que el Ejecutivo Zapatero tome la decisión unilateral de plantar cara a la soberanía que emana del Parlamento gallego.
Es una decisión política que explica, bien a las claras, la ambigua posición del PSdeG en este tema. Se puede defender la fusión de las caixas o lo contrario. Forma parte del debate. Lo que no se debe hacer es discriminar a Galicia y convertir en anticonstitucional lo que en otras autonomías se ajusta a derecho. Eso y el rechazo a negociar transferencias. Parece un castigo al PP. Pero es un insulto a todos los gallegos.
