Miércoles 22.04.2009
Hemeroteca web
|
RSS
A quien no quiere caldo, dos tazas. Por si fuesen pocos los problemas para elaborar un presupuesto en esta época de crisis, con caídas del 12% en los ingresos no financieros, la Consellería de Facenda se encontró con una desagradable sorpresa: la "mala tesourería" del Bipartito le obligará en 2010 a afrontar el vencimiento de un crédito a solo 18 meses de plazo de 270 millones.La amortización de deuda se duplicará frente a lo acostumbrado, hasta los 516 millones, para caer a unos 234 dentro de dos años.
Este crédito exprés pasa factura, pues lo habitual es que la Xunta se endeuda a cinco, siete o incluso diez años vista, a medio o largo plazo. En 2011 se volverá a la normalidad, sin "operacións dudosas" para financiar el día a día del Ejecutivo autonómico, dinero rápido, asentía ayer la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, a la prensa. Pero claro, serán ya otras cuentas.
Déficit para poder invertir
Pese a todo, el capítulo VI de inversiones reales crecerá un 1% gracias a que la Xunta aprovecha toda su capacidad de endeudamiento propia -2,5% del PIB, más otro 0,25% para inversión productiva- y otras fórmulas como específicas y extrapresupuestarias: con las primeras obtienen 1.250 millones; con las segundas, otros 270. En total, 1.520 millones para impulsar la economía gallega, que se hacen realidad "sen subir a presión fiscal sobre os cidadáns", según atestiguó Fernández Currás.
La conselleira constató que la pérdida de recursos en la financiación autonómica, junto a las subidas de impuestos marcadas desde La Moncloa, condicionan lo que la Xunta puede hacer con el tramo fiscal sobre el que tiene competencias cedidas. De retocar el IRPF, nada; de eliminar sucesiones o donaciones, tampoco. Bienvenidos serán, sin embargo, los 60 millones que se recaudarán gracias a impuestos finalistas bajo control de la Xunta, como el Canon de Saneamiento o la nueva tasa sobre la eólica.
Al funcionario: su salario no puede subir más
La Xunta quiere ser austera en todos los capítulos. Menos gasto en publicaciones, en publicidad y propaganda(-22,5%), en material de oficina, vestuario, primas de seguros, atenciones protocolarias, reuniones... y salarios. Cada euro cuenta, dijo ayer la titular de Facenda, Marta Fernández Currás, que ayer recordó que los altos cargos de la Xunta mantendrán congeladas sus retibuciones -el gasto en alta dirección bajará, con las modificaciones, de casi 45 a 41,6 millones-, pero también los funcionarios están llamados a apretarse el cinturón. Así, los gastos de personal crecen solo un 2,2%, a 3.773 milles. En este incremento se recoge el alza salarial del 0,3% pactado en Madrid, y el mensaje a los sindicatos es claro; "xa nos reunimos, e saben que dahí non podemos pasar". Esa subida de 81 euros es tres veces inferior a las de la época del Bipartito. La reacción no se hizo esperar: los sindicatos llaman a concentraciones a la plantilla del Sergas por el incumpliento de los acuerdos retributivos pactados .
Capital privado para invertir mano a mano
·· La participación público-privada por la que apuesta la Xunta permitirá acometer inversiones por 141 millones en los nuevos hospitales de Vigo y Pontevedra, equipar el de Lugo, la autovía de la Costa da Morte y la A52 hasta Portugal (34 millones cada vial) .
