Miércoles 22.04.2009
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El nuevo año será difícil para las tres universidades, inmersas en plena adaptación a Bolonia, pero más si cabe para la Universidade de Santiago de Compostela. La veterana institución verá técnicamente congeladas las transferencias de la Xunta justo en un año en el que aumenta la porción a devolver de su deuda, que en conjunto supera los 70 millones de euros.
El rector Juan Casares no oculta su preocupación. "Se non dependeramos da débeda non estariamos preocupados pola confección dos orzamentos de 2011", confiesa Casares, cuyo equipo trata de renegociar las condiciones de los préstamos con las entidades bancarias para que la cantidad a devolver sea menor.
APARCAR PROYECTOS. Los números también condicionan los proyectos de nuevos edificios docentes e investigadores. "É evidente que a partir deste momento, cos recursos que temos non poderemos seguir pensando en moitas cousas novas", enfatiza Casares. La USC seguirá adelante con las obras que cuentan con un 70% de financiación europea (varios edificios de investigación) y apunta a la venta del viejo hospital de Galeras para acometer las nuevas facultades de Medicina y Odontoloxía, otras dos piezas claves sin financiación comprometida.
Al margen de números, Casares valora el nuevo plan de financiación y suaviza las críticas de la UDC. "As liñas xerais foron consensuadas (...) e todos tivemos que facer esforzos de realismo, porque a situación é a que é".
