Martes 17.06.2008
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| Alumnos estudiando en la biblioteca intercentros Concepción Arenal, en el Campus Sur de la Universidade de Santiago de Compostela |
Recortes por casi todos los lados y la autorización de la Xunta de una deuda de 10 millones de euros permitirán finalmente a la Universidade de Santiago de Compostela (USC) tener presupuestos para este año. El claustro debatirá hoy las líneas generales diseñadas por el rectorado, que conforman unas cuentas que ascienden a 244 millones de euros. Son un 0,52% inferiores a las de 2009, si bien los gastos de funcionamiento sufrirán una importante reducción, del 9,5%.
Pese al bajón, el equipo rectoral cree que su propuesta es una garantía "para transitar dun modo razoable e ben organizado cara a un novo plan de financiamento do Sistema Universitario de Galicia, agora xa absolutamente imprescindible". Y es que, recuerda el vicerrector de Economía, Miguel Vázquez Taín, la USC recibe solo el 75% de la financiación media del resto de las los campus españoles, con el consiguiente riesgo de pérdida de competitividad.
El gobierno de la USC ha negociado durante meses con el Ejecutivo gallego la autorización de la deuda necesaria para sacar no tener que recurrir a prorrogar las cuentas de 2009. El acuerdo, aunque tarde, ha sido posible con cesiones por ambas partes y deja atrás un período de tensas relaciones explicitadas públicamente.
Además de dar permiso a la USC para que asuma una deuda de 10 millones (8 se destinarán a amortizar préstamos reintegrables conseguidos en convocatorias competitivas), la Xunta se compromete también a realizar aportaciones extraordinarias. La USC, por su parte, se apretará el cinturón al máximo y gastará unos 6 millones de euros menos que el año pasado, en el que ya ejecutó importantes recortes.
El único capítulo del núcleo de los presupuestos que crece es el de personal. Solo atendiendo a actualizaciones salariales ineludibles, el capítulo 1, que asciende a 156,7 millones (el 62,8% del presupuesto), crecerá un 3,5%.
A partir de ahí, casi todo son recortes. Los gastos en bienes corrientes y servicios caen un 8,43%; los financieros, un 63,89%; y las transferencias corrientes, un 20,45%. En el día a día de la universidad esto significará estirar al máximo el material fungible o reducir en una cuarta parte la inversión en libros. Algunas partidas se reducen incluso por encima del 25%, en la medida en que determinados gastos básicos, como los de limpieza, agua, luz, gasóleo o seguridad son ya "imposibles de minorar".
Equilibrio en 2009
Otros gastos incluso se suprimirán por completo, como la financiación de los cursos de verano y del programa de profesores visitantes. El ahorro en estos dos casos es pequeño en el conjunto de las cuentas (300.000 euros), pero da una idea del esfuerzo por gastar menos aquí y allá. La medida no supondrá, en cualquier caso, prescindir por completo de ambas iniciativas. Podrán continuar si logran financiación externa aunque, reconoce Vázquez Taín: "Non podemos manter a actividade nos mesmos termos".
Según el vicerrector, este presupuesto, junto con la liquidación en equilibrio del ejercicio de 2009, permitirá a la USC contar con un escenario de estabilidad en un ejercicio de transición, ya que además de estar a la espera de un nuevo plan de financiación, la institución cambiará de rectorado a mediados de año.
. icasal@elcorreogallego.es
Descontento de los acreditados
La relación entre el colectivo de acreditados a cátedra de la USC y el rectorado no mejora. El pasado lunes, los vicerrectores de Economía y Profesorado se reunieron con 61 de los profesores que cuentan con el visto bueno de la Aneca para optar al máximo nivel académico desde 2008, pero para los que la institución aún no ha convocado plazas. Lejos de limar asperezas, en el encuentro se constató la amplia distancia entre ambas partes. Tras la reunión, los acreditados emitieron un comunicado en el que acusan al equipo de gobierno de demostrarle un "manifesto desprezo" y utilizarlo como palanca "para facilitar la aprobación" de las líneas generales de los presupuestos en el claustro de hoy. "O colectivo de acreditados non quere ser cómplice de escuras operacións de investimento que poden hipotecar a USC por moitos anos", advierte el comunicado, que cuestiona que la institución se endeude 10 millones más, "que se veñen a sumar aos máis de 30 millóns que xa adebeda".
Los acreditados cargan contra el vicerrector de Profesorado, Juan Viaño, al que acusan de no haber elaborado un plan de promociones en los 10 meses que lleva en el cargo. Viaño, por su parte, asegura que mientras no haya presupuestos es imposible legalmente crear nuevas cátedras y destaca que está dispuesto a negociar nuevos criterios para su asignación. "Non renunciamos a facer todo o posible, pero non podemos adiantar nada sen orzamento", insiste". Cada nueva cátedra supone para la USC unos 9.000 euros más al año .
