Miércoles 22.04.2009
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Lugo. La empresa eléctrica Iberdrola, tal como estaba previsto, abrió el pasado lunes las compuertas del embalse de San Esteban en el río Sil para vaciar la presa y acometer las obras de ampliación que ejecuta en esa central, situada entre los municipios de Sober (Lugo) y Nogueira de Ramuín (Ourense).
En poco más de un mes se evacuarán cerca de 150 millones de metros cúbicos de agua, que equivalen a la que consume nuestra comunidad en medio año.
Una vez concluido el vaciado de la presa, una de las más grandes de Europa, el nivel del Sil descenderá 31 metros, bajará de la cota de 229 a la de 198 metros, lo que le devolverá la imagen que tenía en los años 50, poco antes de la construcción del embalse, que inauguró Francisco Franco allá por septiembre del año 1956. Esta situación, por causa de las obras de ampliación, se mantendrá hasta el próximo 12 de noviembre.
Iberdrola precisa que en ningún caso se producirá un "secado" del río, sino que un embalse se convierte en río, y se mantendrá en todo momento el caudal ecológico establecido por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. Además, indica que mantendrá un plan de vigilancia ambiental cuyo objetivo es el seguimiento de los trabajos, mediante la evaluación periódica de la calidad del agua y su posible incidencia sobre la fauna piscícola durante el descenso. Para los ecologistas de Adega o la Fundación Germán estévez, los daños de esta obra en el cauce del Sil serán "incalculables".
