Domingo 07.02.2010
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| El dirigente socialista Manuel Vázquez, ayer en Santiago |
Manuel Pachi Vázquez tiene en la cabeza el guión para el PSdeG durante los próximos cuatro años con dos ideas clave: renovar el partido desde abajo y lanzarse a por el PP de forma inmediata. El dirigente ourensano oficializó ayer su intención de presentarse como candidato a la dirección del partido en el congreso del 25 de abril, en el que 500 delegados elegirán al sustituto de Emilio Pérez Touriño.
Aunque anunció el inicio de una ronda de contactos con las principales agrupaciones locales y con el Grupo Parlamentario el lunes, Vázquez ya habló ayer como si estuviese al frente del partido y lo hizo para marcar el terreno y dejar claro el margen de maniobra que le dará a Alberto Núñez Feijóo cuando éste sea nombrado presidente de la Xunta. "Nin cen días nin cen horas nin cen minutos", zanjó. Con la crisis en pleno apogeo, anunció que Feijóo deberá asumir sus responsabilidades y no buscar excusas. "Todo o que había ata o 1 de marzo era culpa de Touriño e non pode ser que o día 3 sexa culpa de Zapatero", advirtió Vázquez antes de dejar una pulla que adelanta su fiereza desde la oposición: "Xa non valen sillas, ventanas ou coches. Hai que ter solucións".
Antes de controlar al PSdeG, Vázquez deberá ser elegido secretario xeral. Ayer condicionó su candidatura al apoyo de las bases de las cuatro provincias. Su proyecto pasa por liderar un "recambio xeracional" en un partido que vive un momento de expansión y que "ten vontade de maioría". El 40% de votos es el listón del que parte su formación y el fallido bipartito, una etapa de la que aprender y no renegar.
Se presenta como aval de renovación pese a su dilatada trayectoria en el partido y su paso por la Xunta como conselleiro de Medio Ambiente, cargo que todavía ostenta en funciones. Él apuesta por el futuro pero sin mirar atrás con ira. "Non fago una candidatura a que me canonicen", ironizó. En caso de no obtener respaldo suficiente, dará un paso atrás. "Non fago disto un drama nin unha cuestión persoal", matizó.
Recuperar el apoyo de los 30.000 votantes que el PSdeG perdió el 1-M es prioritario para luchar dentro de cuatro años por la Xunta, aunque Vázquez no aclaró si con él como candidato a la presidencia.
A partir de la constitución del Parlamento, el PSdeG trazará una línea con los avances logrados por el bipartito que no permitirán traspasar al PP, aunque éste goce de mayoría absoluta. En esta tarea resultará clave la figura del portavoz parlamentario socialista, la cabeza visible del partido, que será elegido esta semana. Vázquez es el candidato con más probabilidades, aunque dejó en manos de sus 24 compañeros en O Hórreo la decisión.
La dirección que pretende liderar será "integradora e ilusionante", aunque insiste en que es "o momento das bases" para determinan el rumbo futuro del partido. La autocrítica no puede esconder, sin embargo, los logros obtenidos en los últimos años a partir de los cuales empezar una nueva etapa. "Acabaron os lamentos", proclamó.
. ddominguez@elcorreogallego.es
Claves
Critica el "modelo opusiano" popular
Pachi Vázquez arremetió contra el PP de Feijóo, al que advirtió que "a demagoxia e a calumnia poden ser útiles na campaña, pero non para gobernar Galicia". Su retórica dejó una definición del nuevo partido que dirigirá San Caetano. Su "modelo opusiano" despierta "escalofríos" en el dirigente socialista.
El final de Touriño no empaña su legado
La dolorosa derrota de Touriño y su dimisión no debería "empañar" la trayectoria de los últimos once años, en los que, bajo su liderazgo, el PSdeG pasó de tercera fuerza a ocupar la presidencia de la Xunta. "Representou os dez anos máis importantes do PSdeG na súa historia", sentenció Pachi Vázquez.
"Non haberá quen me tumbe"
Considera que los congresos a la búlgara no son negativos por sí mismos y dijo que, en caso de lograr un apoyo mayoritario de la militancia, "non haberá quen me tumbe". Matizó, además, que si sólo contase con apoyo del aparato su posible liderazgo fracasaría. Quiere "facer pé na militancia" .
