Domingo 07.02.2010
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| El Nobel holandés, segundo por la izquierda, junto al alcalde de Santiago en el balcón del Ayuntamiento con la Catedral a sus espaldas FOTO: Ramón Escuredo |
Una apuesta entre grandes con Santiago como punto de encuentro. Gerardus't Hooft, premio Nobel de Física en 1999, recogió ayer en el mismo lugar el guante que en septiembre lanzó el científico británico Stephen Hawking durante su estancia en Compostela. Veo tus 100 dólares, vino a afirmar el holandés, convencido de que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) de Ginebra permitirá observar el bosón de Higgs y apoyará así su teoría sobre la materia.
Hooft es uno de los físicos más brillantes de los últimos 40 años. Ha investigado casi todos los grandes enigmas formulados en el campo de las partículas elementales. Ha realizado importantes aportaciones en la teoría de las variables ocultas y su trabajo ha sido fundamental en el proyecto del LHC del CERN. El Nobel le llegó en 1999 por esclarecer la estructura cuántica de las interacciones electrodébiles en física, responsables de buena parte de los procesos radiactivos que, por ejemplo, mantienen en funcionamiento los ciclos del Sol. La última pieza clave de su teoría, el llamado bosón de Higgs, nunca ha podido ser observada. Se trata de una partícula elemental hipotética, que explica el origen de las siguientes, y que se espera pueda ser contemplada gracias al acelerador LHC. "El LHC va a desvelar nuevas facetas de la física que no conocemos. El bosón de Higgs es sólo una de las cosas que se espera ver", señaló el premio Nobel holandés, indicando que hay muchas otras partículas de la física sobre las que existe menos conocimiento y que "se puede esperar que existan".
Gerardus't Hooft ofrecerá esta tarde (20.00 horas en el centro sociocultural de Caixa Galicia en Santiago y transmitida por videoconferencia al campus de Lugo) una conferencia abierta al público general, titulada El futuro de la ciencia. El Nobel diferenciará entre las metas palpables de la ciencia y lo que sólo son "sueños". Al respecto, Hooft hablará de los viajes espaciales que, en la actualidad, "están más cerca de la ciencia ficción que de la ciencia propiamente dicha".
Aseguró que muchas de las nuevas puertas de la ciencia se abrirán gracias a la física de partículas. Dentro de los objetivos "posibles", pronosticó futuras generaciones de nanomateriales con interesantes aplicaciones en equipos electrónicos y computadores, que permitirán monitorizar multitud de procesos. "Creo que los ordenadores de hoy son muy estúpidos. Debería ser posible obtener otros más inteligentes. Me pregunto cuándo".
Encuentro con investigadores
Hooft ha llegado a Santiago invitado por el programa ConCiencia de la Universidade de Santiago (USC), que dirige el profesor Jorge Mira, el mismo que el pasado septiembre trajo a Compostela al físico británico Stephen Hawking.
El científico holandés fue recibido por la mañana por el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, y más tarde participó en el Centro de Estudos Avanzados (CEA) en un encuentro con investigadores de la USC para tratar cuestiones relacionadas con la mecánica cuántica. Por la tarde, Hooft dejó su rúbrica en el libro de firmas de la Universidade.
La conferencia que ofrecerá esta tarde tiene una vocación didáctica. Para Hooft, "es importante explicar qué puede significar la ciencia para la humanidad y, también, desmitificar ciertos descubrimientos que tienen poco de realidad" .
Serán robots quienes pisen otras galaxias
Gerardus't Hooft se mostró convencido de que, aunque quizás la humanidad sí pueda explorar los planetas del sistema solar, "no será tan fácil entrar en otras galaxias". Será en cientos o miles de años, advirtió, "cuando seamos capaces de fabricar robots que lo hagan", pronosticó el premio Nobel de Física de 1999 durante una rueda de prensa en Santiago, convocada por la USC.
Ingeniería genética y extensión de la vida
El Nobel holandés también señaló como una vía altamente "intrigante" las conexiones con la biología y la ingeniería genética. "Hoy sólo es el comienzo de algo que abre muchas posibilidades", advirtió Hooft, quien al mismo tiempo advirtió como necesaria la discusión sobre los aspectos éticos que encierra la manipulación genética o la prolongación de la vida humana .
