Miércoles 22.04.2009
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Uno de los residentes en el asentamiento chabolista coruñés de Penamoa con una camiseta que apela al orgullo gitano, ayer FOTO: D.D. |
A un kilómetro del estadio de Riazor, en el que se llegó a escuchar el pomposo himno de la lujosa Champions League, el poblado chabolista de Penamoa vive sus últimas horas. La Tercera Ronda, una circunvalación que quiere aliviar el tráfico de la ciudad, atravesará el asentamiento y acabará con un lugar ignoto para la mayor parte de la población y que se identifica con el narcotráfico y la pobreza. Pero hay dos Penamoas. Ambas son desconocidas.
"Esto es vivir como en el Tercer Mundo". María del Mar lleva veinte años en este asentamiento, donde fueron realojados a comienzos de los ochenta los chabolistas del céntrico barrio de la Gaiteira. Poco después, se construyó allí el único El Corte Inglés de la ciudad. Los cables van de los postes de la luz a las rudimentarias construcciones en que viven alrededor de 300 familias, 150 de las cuales serán realojadas, según el Ayuntamiento. El resto no consta en el censo municipal y llegó a la zona después de que se notificase el futuro desalojo para lograr un piso de protección, algo que niegan los propios chabolistas.
300 familias
![]() |
| Una pintada reivindicativa en una chabola del poblado FOTO: D.D. |
El frío y la humedad penetran a través de la uralita que sirve de tejado y provoca que la hija pequeña de María del Mar, de seis años, sufra problemas de asma. "Aquí estamos muy mal, como en la Edad Media", dice. "Por la noche salen las ratas más grandes y no sabes si son perros. Alguna de las pequeñas miden 74 centímetros", explica Ramón Borja, portavoz del colectivo.
La suciedad y el barro son los síntomas de unas infraviviendas a cinco minutos del centro de A Coruña. Muchos de los niños están sin escolarizar. Uno de ellos juega a la consola mientras su padre descansa después de haber trabajado todo el día. La mayor parte de ellos se dedica a la venta ambulante y él también. El resto vive de la chatarra.
Borja no reside en el asentamiento, sino en el popular barrio de Elviña, donde convive una gran comunidad gitana. Las manifestaciones de los últimos días de los vecinos de la urbanización de Novo Mesoiro están generando nerviosismo. Los gitanos se quejan de que se les vincule siempre con la droga. "Nos meten a todos en el mismo saco", critica Borja. "Es como si yo te digo que los payos violan o matan a sus mujeres. Eso no lo hacen los gitanos, pero no quiere decir que lo hagan todos los payos", razona María del Mar a las puertas de la chabola de Ángel, la número 8. Ninguno tiene noticias de cuándo y cómo serán realojados.
Ésta es una de las dos caras de Penamoa, la de las casas blancas, como las llama Borja. La otra ha sido catalogada como uno de los mayores supermercados de droga del norte de España. La semana pasada, la Policía fue recibida con hachas cuando perseguían a un camello. Esa zona está separada de la primera, pero comparten nombre y estigma.
Unas mil personas suben a Penamoa cada día para pillar, mientras en las casas blancas otros se levantan a las seis de la madrugada para cargar el material y dirigirse a mercadillos o a recoger chatarra. "No todo es la droga", dice Ángel.
Ricardo ha vivido toda su vida aquí y es de los pocos que propugna la misma solución que piden los vecinos de Los Rosales, Eirís y Novo Mesoiro. "Que nos distribuyan a todos por la ciudad, así nos mezclamos y nos integramos, pero yo quiero salir de aquí ya. Tengo trece nietos y no quiero que vivan así", cuenta. Es uno de los seis gitanos que han obtenido un piso de protección en Eirís, lo que ha provocado quejas vecinales. "No es un realojo de Penamoa. Había una lista y me tocó, como a otros", explica.
Borja pide una reunión con vecinos
Eirís, Los Rosales y Novo Mesoiro son barrios jóvenes de la ciudad con mayoría de parejas jóvenes. Los vecinos del último han realizado tres días de protestas contra el realojo de chabolistas en su urbanización. El portavoz de los chabolistas, Ramón Borja, pide calma y prudencia para evitar posibles enfrentamientos entre payos y gitanos. "La gente está nerviosa", advierte, después de que la noche del domingo parasen a un gitano a la entrada de Mesoiro. "¿Qué pasaría si nosotros parásemos a todos los payos en una calle de la ciudad?", se pregunta.
Para fomentar el diálogo, Borja desea reunirse con los representantes vecinales de esos barrios y proponerles alguna solución. Lo que deja claro es el abandono sufrido por parte del Ayuntamiento y del alcalde, Javier Losada, quien no lo ha recibido este año, según asegura. "Le hemos dado nuestro apoyo en las elecciones", advierte .
Años 80 Decenas de chabolistas de la Gaiteira son realojados en Penamoa, un monte cercano a San Pedro de Visma, y en esa zona se construye El Corte Inglés.
Droga Una parte del asentamiento se convierte en una zona de venta de drogas, que ahora dominan tres clanes. Se multiplica la marginalidad. Mil personas transitan cada día por allí para comprar droga.
Tercera Ronda La circunvalación atraviesa el poblado y el Ayuntamiento anuncia en 2007 que realojará a las 145 familias que tiene censadas este año. Hay otras tantas en la zona.
Quejas Los vecinos de Novo Mesoiro organizaron esta semana tres días de protestas contra el realojo en el barrio. El Concello niega que se vaya a producir. Una parte abandona Galicia, otra se distribuirá por la ciudad y otra buscará fincas fuera de la urbe.
Experiencia El Ayuntamiento ya realojó durante los 90 a los chabolistas de Oleoducto, Casablanca, los Arcones de Orillamar, el callejón de Veramar y la conservera Celta .
