Cada cita con las urnas el ciudadano asiste atónito a la comisión de un sinfín de tropelías, por parte de los partidos políticos, en materia ambiental. Entre estas destacan las pegadas de carteles en lugares inapropiados (paredes, contenedores de basura, vallas de obra…) o la contaminación acústica propia de las megafonías. El colmo de la irresponsabilidad se alcanza por parte de determinadas siglas que, al más puro estilo de organizaciones en la clandestinidad de otras épocas, siguen viendo en la “pintada” la mejor y más barata vía de comunicación de sus propuestas.
Una campaña electoral es uno de los peores ejemplos de sostenibilidad. Son buenos ejemplos de ello el uso desproporcionado de los vehículos de megafonía con sus ruidos y emisiones de gases, el consumo de papel de alta calidad (casi nunca utilizan el reciclado) para los carteles, las lonas para las “banderolas” de las farolas, la impresión de millones de folletos y papeletas que son distribuidas en la calle y llenan las papeleras más próximas, las banderas de plástico que acaban en el contenedor después del mitin, etc.…
Una vez finalizada la campaña y en la mayoría de los casos, ni los carteles ni las vallas provisionales son retiradas. Muchas caras de candidatos a alcalde, de las pasadas elecciones, seguían “adornando” nuestras calles hasta ayer, en que fueron tapadas por las de Zapatero, Rajoy, Llamazares o el candidato provincial de turno.
Esos mismos partidos son los que tienen afiliados que luego serán ministros, secretarios de estado, concejales, presidentes de comisión, coordinadores… de Medio Ambiente. Los mismos que luego deben vigilar el cumplimiento de la normativa en materia de limpieza o impulsar políticas de sostenibilidad. En tiempos de Internet, Televisión, SMS, correo personalizado, vallas electrónicas… ¿Qué es lo que justifica el despilfarro contaminante propio de campañas de hace décadas?
¿Llegará el día en que las agrupaciones locales de cada partido se organicen para limpiar lo que han manchado?, ¿veremos a las nuevas generaciones, juventudes, etc.… dando ejemplo y organizado una jornada de limpieza?, ¿nos encontraremos a la “división ecologista” de la formación de turno reclutando voluntarios para reponer a su estado anterior muros, fachadas, portales o vallas de obra?
ecoCONSEJO
Decenas de compostelanos se vieron afectados, el pasado domingo, por las pintadas realizadas por “elementos incontrolados” presentes en la exitosa manifestación convocada por la plataforma Galiza Non se Vende. Miles de euros fueron necesarios para limpiarlas.
El mercado (droguerías y casas de pinturas) ofrece ya productos para su aplicación preventiva en todo tipo de superficies de piedra, que evitan los tratamientos químicos y abrasivos para su retirada. Otra cosa son las paredes pintadas cuyo único remedio es volver a pintar.