La cuestión es que SOGAMA, Nostián, Lousame… cobran a cada concello los residuos en función del peso de cada una de las fracciones. Una inadecuada separación hace que, por ejemplo, la presencia de vidrio en el contenedor de envases (latas, brics, botellas plásticas…) incremente hasta en un 50 % el peso de la citada fracción y por tanto suponga igual porcentaje de sobre coste. La penalización lo es también desde un punto de vista ambiental, por la pérdida de ese vidrio fácilmente reciclable si se hubiese dejado en el “iglú” correspondiente.
Algo parecido ocurre con el cartón: su depósito en el contenedor orgánico (o todo uno, según el sistema de recogida al que nos refiramos), en lugar del azul, supone pagar por su tratamiento (en lugar de cobrar por su recuperación). Si este cartón además se moja multiplica su peso entre tres y cinco veces.
Y si ese cartón es depositado por una empresa que incumple su obligación de hacer una gestión específica de su residuo, supone que además que se haga pagar al ciudadano su factura.
Como muestra un botón, el que ilustra la imagen que acompaña este artículo. En la carretera Santiago – A Coruña y a medio camino entre la capital de Galicia y la localidad de Sigüeiro una fábrica de bollería y pastelería viene haciendo uso, como mínimo una vez a la semana, del contenedor “todo uno” para depositar los embalajes de cartón del material congelado.
Cajas de cartón que son acopiadas hasta una altura del doble del contenedor, lo que impide el cierre de la tapa y por tanto que se moje cada vez que llueve, multiplicando así su peso. Esta actitud, además de falta de sensibilidad con el medio ambiente al imposibilitar su reciclaje, supone un uso fraudulento e irregular del sistema de recogida selectiva y una irresponsabilidad por endosar sistemáticamente un sobre-coste al resto de la ciudadanía.
Es una responsabilidad municipal y del servicio de recogida selectiva la inspección y vigilancia del cumplimiento de las obligaciones de las empresas en materia de gestión de residuos urbanos e industriales y, de permitir el uso en iguales condiciones que al ciudadano, dotar a las zonas en las que se ubican estas de los contenedores que permitan una separación adecuada y no penalizadora para el resto de la ciudadanía.
ecoCONSEJO
Teniendo en cuenta nuestro tema del hoy el consejo no puede ser otro que hacernos conscientes de que la no separación del cartón (mediante su depósito en el contenedor azul) supone, además de una irresponsabilidad ambiental, un coste importante para la factura que más bien temprano que tarde el Ayuntamiento trasladará al recibo de la basura.
La denuncia de este tipo de actuaciones, ante la concejalía de medio ambiente o servicios, es una responsabilidad de cada ciudadano.