BENITO GARCÍA - SANTIAGO
Si esto fuese cierto una de dos: o seis de cada diez empresarios son unos despreocupados y potenciales incumplidores de la Ley o la mayoría de las empresas que se los recogen (incluso parte de las autorizadas por la Xunta de Galicia para recogérselos)
son igual de incumplidores y además unos delincuentes potenciales dado que certifican su adecuada gestión. El titular reproducido en el primer párrafo es el utilizado por la citada empresa para “dar gancho” a una información sobre la presentación de su Informe Anual 2008 que, por lo demás y en su nota informativa, no aporta datos nuevos (casi todos están referenciados a 2005 y desde entonces “xa choveu”… tuvimos hasta un cambio de gobierno y de política en la materia).
Nobleza obliga y a un grupo de la importancia y profesionalidad del citado más: pónganse nombres sobre el papel, de lo contrario la información no irá más allá de un intento por presentarse como el único bueno de la película extendiendo un manto de sospecha sobre el sector, en particular, y sobre los empresarios en general. Más allá de esta cuestión de estilo, la información pone sobre la mesa una realidad a la que la administración debe poner coto mediante la vigilancia y sanción. Como ocurre con los residuos de construcción y demolición, cada día conocemos más casos de vertido directo de residuos en los huecos de antiguas canteras o vaguadas… son decenas de empresas que no cuentan con la autorización para recogida, transporte, valorización y tratamiento
de residuos industriales, a pesar de lo cual se hacen cargo de los desechos de centenares de compañías gallegas generándose vertederos ilegales, sin medida alguna anti-contaminación y, desde luego, sin medidas ambientales adecuadas para su vertido.
Algunas de estas instalaciones, que actúan al margen o bordeando la ley, recibirán en los próximos días la Autorización Ambiental Integrada de la Consellería de Medio Ambiente.
Empresas como la promotora del titular o asociaciones del sector están haciendo una labor de denuncia de estas situaciones… pero es importante poner nombre y razón social a esas denuncias, más si se aportan datos tan “matemáticos” como los citados.
Las empresas que cumplen con la normativa y cuentan con las preceptivas autorizaciones para tratamiento y gestión, sufren una competencia desleal evidente, pero las denuncias realizadas tiene un eco limitado en la administración: verán sino lo que ocurrirá con las alegaciones presentadas a alguna de estas instalaciones en el proceso de concesión de Autorización Ambiental Integrada.