Martes 17.06.2008
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Galicia » Galicia ambiental| noticias@galiciaambiental.org
La utilización de arena de cantera en lugar de arena de playa para esta finalidad está siendo muy criticada en los últimos días. Fins Eirexas, secretario ejecutivo de ADEGA, explica los riesgos ambientales de estas actuaciones.
Este tipo de rellenos se están sucediendo durante los últimos años y ya casi se han convertido en una moda.
Son proyectos que se camuflan bajo la etiqueta de regeneración pero que muchas veces consisten en el aporte masivo de arena de cantera con la excusa de recuperar ese espacio de playa perdido por diversas causas. Detrás está el objetivo de satisfacer una supuesta demanda turística de más superficie de playa y más afluencia de visitantes. Obviamente, es una moda. Vista la grave situación en la que están muchas de las zonas litorales españolas, el 90% de las playas tienen estos fenómenos de regresión, la Dirección General de Costas se está dedicando a subvencionar numerosos proyectos que consisten en aportar más arena.
¿Cuáles son los problemas de origen para que se produzca esa pérdida de arena en muchas playas gallegas?
La dinámica litoral es muy compleja, por lo que hay diversos factores que intervienen. Las playas tienen cierto equilibrio entre la pérdida, que se produce como consecuencia de los temporales, y los aportes de arena, que en el verano retorna a través de las corrientes y las olas.
Esta dinámica se ve interrumpida por la acción del hombre sobre esos ecosistemas, por la construcción, fundamentalmente con obras como los puertos, los rellenos, las urbanizaciones… que obstruyen las corrientes y eliminan las reservas de arena. Pero detrás hay un horizonte general que es el cambio climático, que está produciendo una subida del nivel del mar y que está condicionando todo el resto de procesos.
Nosotros pensamos que intervenir sobre las causas verdaderas del fenómeno es algo más que echar arena encima.
La pasada semana numerosas personas se manifestaron contra el relleno de la playa de Riazor, que no es la primera vez que es objeto de este tipo de actuaciones.
Esa es la clave, como son parches tienen que ser procesos recurrentes, que se producen cada pocos años. El último relleno de Riazor fue hará unos 15 años y el próximo está previsto para un periodo más corto porque esos fenómenos, la intervención provocada por el urbanismo y el cambio climático, van a hacer que cada vez las pérdidas de arena sean más rápidas e intensas. El caso de Riazor es paradigmático, ya está prevista la llegada de 300.000 metros cúbicos de arena de cantera. Otro aspecto que hay que tener en cuenta, no se usa arena natural proveniente del propio fondo de la playa sino que se rellena con granito machacado que tiene unas características muy distintas a la arena natural y que tiene consecuencias en los ecosistemas.
¿Cuáles son los riesgos de utilizar este material proveniente de canteras?
Primero hay que analizar por qué se pierde arena en una playa y cuáles pueden ser las medidas para evitarlo. A veces, en pocos casos, lo que se recomienda es rellenar de nuevo, a ser posible, con arena natural. Utilizar arena de cantera no se debería de producir porque tiene consecuencias importantes en los sistemas marinos, ya que en este tipo de arena hay un gran aporte de finos, la arena de cantera tiene mucha mica y limo. Además, también tiene consecuencias en el turismo, los propios usuarios se quejan del uso de este material en las playas.
