Lunes 27.04.2009
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Galicia » Galicia ambiental| noticias@galiciaambiental.org
Coincidiendo con la cumbre de la FAO en Roma, y en vísperas del citado día, la empresa ABENGOA BIOENERGÍA insertaba un “generoso” anuncio, en el que denunciaba (sin poner nombres) la existencia de una campaña de ataque contra los biocombustibles. Para ello destacaba un titular (al que se referían como la manipulación): La producción de bioetanol provoca la desaparición de tierras destinadas al cultivo de materias primas para la alimentación humana. En contraposición expresaba la evidencia: ni la producción de bioetanol ni el cultivo de materias primas para la alimentación humana sufrirán escasez de tierras en la Unión Europea. Explica luego, por otra parte innegable, la contribución de la empresa al desarrollo de otras energías renovables y cita un par de fuentes para respaldar su afirmación.
El mismo día en Roma, Naciones Unidas advertía una vez más contra una situación: el uso de productos alimenticios para la obtención de boicombustibles. A esta denuncia se añaden las de destrucción de selvas primarias para cultivos energéticos o lo insolidario de plantar éstos en países del tercer mundo para, en lugar de procesarlos allí, importarlos por barco hasta los más desarrollados, donde se transforman en carburantes con altísimas tasas de emisión de CO2 en el transporte y fabricación. ¿Nombres para estas tesis?: Jean Ziegler, relator de la ONU; Paul Krugman, prestigioso economista; Jeffrey Sachs, consejero especial del secretario general de la ONU; Hartmut Michel, Nobel de Química; Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial; Jacques Diouf, director de la FAO… Nombres que no parecen pertenecer a ningún “contubernio” del lobby del petróleo o el del cereal.
Y en casa, algunas evidencias nacionales: 30 plantas de biodiesel o bioetanol, inauguradas en los últimos 24 meses (otras 27 están todavía en producción), están paralizadas, al igual que las obras de construcción de otras 29. La razón: el alza de los precios de las materias primas. ¿Por el aumento de la demanda de países asiáticos?: sí también, pero en el caso español sobre todo por el aumento de la demanda interna provocado por esas mismas plantas. No es una cuestión de cambio de uso de las tierras solamente, es también una cuestión del tipo de materia prima que se utiliza.
Por cierto, ya va siendo horas de que nos dejemos de eufemismos: son agrocarburantes, no biocarburantes (así se podrán llamar sólo cuando sus consecuencias y ventajas ambientales puedan equipararse a la energía solar, eólica o geotérmica).
