Martes 17.06.2008
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La Consellería de Presidencia envió por error a una empresa de reciclaje los exámenes sin corregir de los 123 aspirantes que el pasado seis de octubre se presentaron a las oposiciones para el cuerpo facultativo de grado medio de la Xunta (grupo B) en la escala de arquitectos técnicos (aparejadores). Así lo denunció ayer el representante de la CIG en el tribunal, Manuel Díaz López. La Consellería de Presidencia, por su parte, ni confirmó ni desmintió la pérdida de los exámenes. Se limitó a informar de que se ha abierto una investigación interna y de que, de confirmarse la denuncia, hoy se tomarán las "medidas oportunas".
Según el sindicato nacionalista, las pruebas perdidas corresponden a los exámenes tipo test (80 preguntas con cuatro respuestas alternativas) de los 123 opositores que aspiran a una de las 17 plazas de aparejadores convocadas el nueve de enero de este año. Como es habitual en este tipo de pruebas, una vez realizado el examen, se separaron las hojas de respuestas de aquellas en las que los opositores escriben sus datos personales. Siempre según la versión de la CIG, esas hojas se introdujeron en sobres diferentes y, después, en una caja que se trasladó al búnker de la Escola Galega de Administración Pública (EGAP). Hasta ahí no hubo incidencias. El escándalo comenzó a tomar forma cuando la presidenta y la secretaría del tribunal se trasladaron el día 24 de octubre al búnker con la intención de recoger la caja de los exámenes y proceder a su corrección a través de una máquina lectora. La sorpresa, mayúscula, se la llevaron al percatarse de que en el búnker no había rastro de los exámenes. Incrédulas ante semejante hecho, la presidenta, Belén Currás Prado, y la secretaria, María Chas de la Calle, requirieron explicaciones a los responsables de seguridad de la EGAP. Si cabe, la sorpresa resultó todavía mayor cuando éstos les informaron de que el día anterior -el 23 de octubre- representantes de la Dirección Xeral de Función Pública estuvieron con empleados de la empresa de mudanzas Boquete para trasladar las cajas del búnker a una empresa de reciclaje en el polígono del Tambre.
El escándalo seguía ganando dimensión. Tras comprobarse que los exámenes no aparecían ni en la empresa de reciclaje, ni en la nave de transportes Boquete ni en el propio búnker, ayer, definitivamente, se dieron por desaparecidos, según la denuncia de la CIG.
Tras relatar los hechos, el representante de este sindicato destacó que el tribunal "non ten responsabilidade algunha na desaparición dos exames" y anunció que este órgano estu- di a la presentación de una denuncia ante el juzgado "se non o fai a Consellería ou a EGAP como responsables da custodia e vixilancia do local".
Manuel Díaz, que pidió disculpas a los opositores afectados, consideró una "imprudencia manifiesta" que la Dirección Xeral de Función Pública, que dirige José Rodríguez, realizase una limpieza en la sala donde se guardaban los exámenes sin contar con el tribunal. Denunció, además, el estado del búnker: "Unha sala nos sotos da EGAP, con chan de cemento, sen ningunha separación nin andeis, onde as caixas están todas polo chan, sucidade, papeis tirados, arañeiras, de todo... Unha auténtica pocilga."
Disculpas
El representante de la CIG en el tribunal, Manuel Díaz, pidió ayer disculpase a los opositores por los daños y molestias que se les va a causar.
Responsabilidades
También demandó a la Consellería de Presidencia que asuma responsabilidades por los actos de "acción e omisión" .
