Domingo 05.09.2010
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| Arsenal que fue intervenido a la familia detenida en el poblado marginal de Penamoa, en A Coruña FOTO: Policía Nacional |
Como el rosario de la aurora, según el dicho popular, podría haber acabado la intervención que realizó el pasado domingo el Cuerpo Nacional de Policía en el poblado marginal del Penamoa, en A Coruña, y no precisamente por una mala praxis de los funcionarios policiales.
Todo ocurrió durante una redada para detener a una familia, presuntos traficantes de drogas, que suministraban estupefacientes a diversos clientes en la chabola que habitaban en el lugar de Penamoa. Agentes de la Unidad de Delitos Especializados y Violentos (UDEV) tuvo conocimiento, tras varias investigaciones, de que en una chabola del mencionado asentamiento se estaba traficando con cocaína y heroína. El control de la infravivienda llevó a conocer que la venta de los estupefacientes se hacía por la noche, principalmente a partir de las nueve, hora desde la cual entraban y salían distintas personas tras permanecer pocos minutos en su interior.
Una vez que no había duda de la actividad delictiva que se llevaba a cabo en la chabola, la Policía Nacional obtuvo un permiso de entrada y registro en la casucha por parte del Juzgado de Instrucción número cinco de la ciudad de A Coruña.
Tal fue el revuelo y la agresividad que mostraron los habitantes de la chabola, todos miembros de una misma familia, que la UDEV requirió la ayuda de la Unidad de Intervención del Cuerpo Nacional de Policía para poder reducir a los presuntos traficantes.
Cuando los agentes informaron de la actuación que se iba a efectuar, los seis implicados se levantaron y empezaron a gritar, empujar y agredir a los funcionarios policiales sirviéndose de sillas y palos.
La Mora
Tras la refriega, la Policía logró detener a un matrimonio, sus tres hijos y la mujer de uno de ellos. El grupo estaba liderado por M.J.S.J, una mujer de 48 años, natural y vecina de A Coruña y conocida como la Mora en ámbitos delictivos.
También fueron detenidos el marido de la anterior, J.S.B., de 53 años y natural de Ourense; los hijos J.M.S.S., de 24 años; G.S.S., de 26 años; J.S.S., de 28, y la esposa de este último, E.C.R., una ferrolana de 31 años.
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| Algunas de las chabolas del problemático asentamiento coruñés FOTO: Archivo |
Durante la intervención, uno de los agentes que intentaba evitar que la nuera se deshiciera de algo que llevaba en la mano y que intentaba ocultar, fue agredido por el menor de los hijos, que cogió una de las sillas que había en la chabola y comenzó a golpear al policía en la cabeza en repetidas ocasiones.
El funcionario fue trasladado de urgencia al hospital Modelo de A Coruña, ya que manaba gran cantidad de sangre por las diversas heridas que le habían provocado en la cabeza.
Mientras esto ocurría, la Mora se dirigió a la ventana y arrojó una cierta cantidad de cocaína al exterior, lugar en el que se encontraba otro agente, que evitó el intento de desahacerse de los 87 gramos y medio de cocaína que fueron intervenidos.
Al brasero
En el interior de la chabola que ocupaba esta familia, mientras algunos de sus miembros agredían a los agentes que estaban llevando a cabo las detenciones, otra vez la nuera arrojó a un brasero encendido una bolsa que contenía una cantidad indeterminada de bolsitas, presumiblemente droga, intentando empujar contra las brasas a la policía que estaba intentando sacarlas para evitar la destrucción de las mismas. Ante la resistencia, violencia y agresividad de la familia, los agentes de la Unidad de Delitos Especializados y Violentos hicieron intervenir a la Unidad de Intervención de la Policía Nacional para poder reducir a los imputados.
Intervenidas doce armas de fuego
Durante el registro que llevó a cabo la Policía, además de la cocaína, los agentes se incautaron de una pistola detonadora, otra simulada, una carabina del calibre 22, tres escopetas del calibre 12/70, una escopeta paralela, un rifle Winchester de palanca calibre 44, un rifle de repetición calibre 22 y doce armas blancas.
La infravivienda estaba llena de joyas
Los funcionarios policiales también se incautaron de 930 euros en billetes, dos radio casetes de automóvil, un ordenador portátil, joyas entre las que había cadenas, alianzas, sellos, sortijas, pendientes, colgantes, esclavas. Asimismo también intervinieron tres relojes de pulsera, un reloj de bolsillo y 118 piezas de bisutería .