El Correo Gallego

Noticia 7 de 10 noticia anterior de Gala de entrega de premios 2017 Gallego del año » Gala de entrega de premios 2017

El director de EL CORREO defiende el papel de la prensa como contrapoder

"Las cabeceras históricas representan objetividad, rigor y sosiego ante la demagogia y el tufo a cloaca de algunas redes sociales // "Los periódicos son un escudo frente a la deformación de la realidad en la sociedad del conocimiento // "Con este acto honramos a los triunfadores"

José Manuel Rey, director de EL CORREO, durante su alocución en la gala de ayer - FOTO:  F. Blanco, A. Hernández, P. Sangiao y E. Álvarez
José Manuel Rey, director de EL CORREO, durante su alocución en la gala de ayer - FOTO: F. Blanco, A. Hernández, P. Sangiao y E. Álvarez

REDACCIÓN SANTIAGO   | 27.10.2017 
A- A+

"Los hechos, que son sagrados, refuerzan la idea de que las cabeceras históricas representan objetividad, rigor y sosiego frente a la demagogia, la posverdad y el tufo a cloaca de algunas redes sociales". El entrecomillado anterior, un canto a la fortaleza de los medios tradicionales, de la letra escrita, frente a la ligereza de lo que navega por esa nube global que representa internet, forma parte del mensaje de bienvenida que José Manuel Rey, director de EL CORREO GALLEGO, dio a los asistentes a la gala de los Gallegos del Año en esta edición de 2017.

En apenas seis minutos de intervención quiso reivindicar el papel de los medios como conciencia crítica del poder y garantes de la pluralidad, al tiempo que defendía una más que necesaria independencia ante las presiones externas y una cierta banalidad, de una parte de la sociedad, a la hora de buscar referencias en las redes.

Nuestro director recordó que "por segunda vez en 28 años intervengo en este acto. Lo hago por una inoportuna indisposición del editor Fernando Barrera. Deseamos su recuperación y damos la bienvenida a Javier Cabrerizo Barrera, nieto de nuestro recordado D. Feliciano, que representa a la familia editora".

A partir de esa intro­ducción, José Manuel Rey fue desgranando un decálogo ("en el que se dice que cabe todo, véanse los Diez Mandamientos", afirmó) que resume su visión del periodismo y de la sociedad:

GRATITUD. A todos los que nos acompañan; a quienes restando horas a su descanso organizan esta gala; a quienes la financian; a una plantilla grande entre las grandes que trabajará día y noche para que cientos de miles de oyentes, espectadores, interautas y lectores vivan esta cita desde todas partes. Y a todos los trabajadores, auténticos titanes que se dejan la vida para mantener la empresa en pie.

AGRADECIMIENTO. A los galardonados, por ser como son; por elevar la autoestima de los gallegos; por el ejemplo de excelencia en el trabajo; por no rendirse; por animarnos a todos a seguir su camino. Por demostrarnos que querer es poder.

REFLEXIÓN. Se habla de la aparente fragilidad de la prensa frente a las nuevas tecnologías. Llevamos veinte años soportando mensajes catastrofistas sobre el futuro del papel. Los hechos, que son sagrados, refuerzan la idea de que las cabeceras históricas representan objetividad, rigor y sosiego frente a la demagogia, la posverdad y el tufo a cloaca que desprenden algunas redes sociales.

Las portadas de los diarios marcan la agenda a otros medios. Son los que se acercan más a la realidad para contrarrestar la deformación sistemática de otros soportes. Sobreviviremos. Creemos y potenciamos la creciente e imparable era digital. Y a la vez mantenemos vivo el papel para poner cordura frente a mucha inmediatez desmadrada.

140 AÑOS. ¿Por qué si no fuera así estaríamos celebrando 140 años de un diario que mantiene la fidelidad de lectores, suscriptores, anunciantes y amigos? Lo importante del periodismo no es el soporte, sino los contenidos. El papel es una garantía. Y la letra impresa representa un sentido reverencial que no tienen otros medios.

ANTIEXCLUYENTES. El periodismo que se realiza en EL CORREO es un garante del pluralismo de nuestra sociedad. Todos tienen cabida en nuestras páginas. Una línea editorial responsable; contrapeso de quienes infectan las redes sociales; conciencia crítica del poder, de todos los poderes; papel incuestionable en la sociedad del conocimiento. Un escudo frente a la deformación de la realidad.

Y si es así, ¿no deberíamos apoyar entre todos la supervivencia de quien genera estados de opinión alejados de la demagogia, la mentira y las medias verdades inducidas?

PELIGRO. Las empresas periodísticas se mueven en campos minados. Cuánto más débiles se encuentran, menos poder tendrán para ejercer como contrapoder. La libertad de un medio nace en su cuenta de explotación. Cuánto más se nos ahogue, menos capacidad tendremos para ejercer nuestro trabajo. Es imprescindible que en esta batalla interminable la sociedad entera se implique a fondo. Cuando una cabecera desaparece, todos somos más esclavos, menos libres, más dependientes.

AVISO A GOBERNANTES. Deberían apuntalar sin complejos la libertad de prensa, la libertad individual, el pluralismo político, la independencia de los periodistas y sus empresas. Sin una prensa libre, la democracia está muerta. Y bajo un principio universal que es de justicia: no se debe hacer más ricos a quienes ya lo son; ni más pobres a quienes más lo necesitan.

Ya lo decía Maquiavelo, no el de los tópicos, sino el del pensamiento preclaro, adelantado a su tiempo: "El exceso de desigualdades destruye la confianza, facilita que los ricos dominen a los demás, hace pensar a los pobres que el sistema se manipula en su contra y altera la estabilidad de las sociedades libres".

SISTEMA FINANCIERO. Defendemos que es un actor imprescindible para el equilibrio de la sociedad y para el progreso, y por eso entiendo necesaria una crítica constructiva a tantos directivos de banca (esa banca rescatada que quemó decenas de miles de millones de euros por errores en su gestión) que tienen demonizado al sector mediático. Los grandes imperios, véase EE UU, son ejemplo a la hora de financiar a empresas en riesgo. Aquí el conocido chascarrillo popular dice que nos entregan el paraguas en verano y lo retiran cuando llueve a cántaros. No es eso, no es eso, no debería ser eso.

OUTUBRO NEGRO. Sentímonos solidarios pola dor de catro mortes e ducias de milleiros de hectáreas arrasadas nunha semana terrible. Aplaudimos a exemplar solidariedade da cidadanía e a entrega dos brigadistas. Valoramos as medidas da Xunta para reparar o dano e pedimos persecución implacable dos incendiarios, pero cremos que a política preventiva é sempre mellor que a curativa. Todos debemos implicarnos. Pero non só no verán, nin sequera nun outono de seca e con lumes por todas partes.

A batalla temos que librala os 365 días do ano. É unha misión de todos nós. Ningún Goberno rematará nunca con esta lacra se os demais miramos cara a outro lado.

NOS DUELE CATALUÑA. Mi querida madre, desde que enviudó hasta que falleció, vivió en Barcelona con cinco de sus siete hijos. Se sintió querida, respetada, aceptada. Fue feliz. Hoy no lo sería. Me conmueve pensar en el dolor de tantas familias gallegas, como la mía, que hoy sufren un calvario por culpa de iluminados que destruyen la convivencia que tanto nos costó conseguir. Pido desde aquí que vuelva el sentido común a Cataluña y que todas las madres y los hermanos de quienes buscaron a orillas del Mediterráneo la tierra prometida, no sean despreciados por excluyentes, radicales y antisistema, cuyo apoyo en las urnas es minoritario, cuando no residual.

Finalizó José Manuel Rey con un recuerdo para los homenajeados "nun acto co que honramos aos triunfadores. Eles, só eles, son os grandes protagonistas hoxe. Infinitas grazas por estaren aquí e darnos vida coa súa presenza e os seus aplausos".