Miércoles 22.04.2009
Hemeroteca web
|
RSS
UN CRAC. Francisco Vázquez está ya un poco más cerca de la gloria celestial, según informan los espías ultraterrenales de esta sección. El caso es que el eficiente embajador de España en la Santa Sede y anterior alcalde de A Coruña acaba de recibir la Gran Cruz de Caballero de la Orden Piana, que, por si no lo saben, es la más alta distinción que concede el Vaticano. La Gran Cruz y la Banda de la Orden le fueron impuestas en una ceremonia privada por monseñor Fortunatus Nwachukwu, máximo responsable de Protocolo de la Secretaría de Estado. En esa ceremonia, Francisco Vázquez estuvo acompañado por su esposa, María del Carmen de la Iglesia, y expresó su emoción y su satisfacción al ver reconocidos su esfuerzo en la delicada tarea diplomática.
La Orden Piana lleva el nombre del Papa Pío IX, que restableció esta antigua asociación de la nobleza vaticana fundada por el Papa Pío IV en 1559. La Gran Cruz es la máxima categoría de esta Orden con la que el Vaticano quiere reconocer, en el caso de los embajadores, los méritos contraídos en la mejora de las relaciones con los Estados que representan. Sus titulares conservan los antiguos privilegios de trasmisión de nobleza, de caballero armado con espada y de uso de uniforme propio, teniendo la condición de caballeros al servicio personal del Papa al que daban escolta y compartían su mesa. Sus integrantes gozan del título de nobleza (N.H.), teniendo preferencia sobre todas las demás órdenes reconocidas por el Vaticano, como la Orden de Malta y la del Santo Sepulcro, recibiendo honores militares de la Guardia Suiza.
Esta distinción es la tercera que recibe Francisco Vázquez en los tres años que lleva de misión diplomática en Roma. En 2007 fue nombrado Caballero con grado de Gran Cruz de Mérito de la Sacra Orden Militar Constantiniana de San Jorge, siéndole concedida dicha distinción por don Carlos de Borbón-Dos Sicilias. En el año 2008, Montenegro le concedió la Gran Cruz de la Orden Real del príncipe Danilo I, como agradecimiento por su colaboración.
Sir Francisco, que es un crac.
Una universidad llamada Santiago para Luanda
COLABORACIÓN. Si los planes no se tuercen, Luanda contará en breve con una universidad privada que llevará el nombre de Santiago, iniciativa que contó con todo el apoyo de la Orden del Camino. Como recordarán, el gran mestre de este colectivo, Miguel Pampín, y varios de sus coroneles viajaron hace unas semanas a la capital angoleña con motivo de la visita que realizó el Papa al país africano, y allí contactaron con diversas autoridades universitarias.
Para dar más peso al proyecto, varios mandamases de Angola, entre ellos el general Alfredo Ekuikui y su asesor Francisco Oliveira Dasilva, aterrizaron ayer en Compostela, concretamente en la USC, acompañados del propio Miguel Pampín y de Jesús Busto Peteiro, secretario de la Orden del Camino de Santiago. Allí fueron recibidos por los vicerrectores José Manuel Mayán Santos y José Agustín Mariño, que prometieron colaborar, dentro de sus posibilidades, en la formación del profesorado del futuro centro.
Así sea.
La naturalidad silvestre de Roger de Flor arrasa
CONCIERTO. Con ironía melancólica, swing-pop y riéndose de la vida, el bardo fenés Roger de Flor desembarca esta noche en Santiago. A partir de las diez de la noche, en el pub Ultramarinos, presentará su último disco, bautizado con el cachondón nombre de Naturalidad silvestre, junto a Fran Rey y Serguei Izmailov. En plena gira gallega, Roger de Flor se presenta como "cantautor de la retranca". Un trovador del siglo XXI que afronta con humor los problemas de amor, la crisis económica o las inquietudes del mundo moderno.
