Martes 09.02.2010
|
Actualizado 17.53
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Coqueta y con humor, Ana Pérez-Lago posa entre Marilyn y Audrey en el hotel Galiano Plaza |
_ ¿Equiocio responde a esa pasión desde niños por los caballos?
_ Éramos cinco hermanos que veraneábamos en Covas. La primera yegua que entró en nuestra casa fue Rubia, cuando yo tenía 12 años. Pero Gavilán fue el primer caballo de nuestra propiedad, por el que mi hermano fundó después el club Los Gavilanes. Un pura sangre inglés y árabe, color alazán. Después llegó Misterio, tordo de sangre andaluz. Todos nos convertimos en jinetes. Y cuando almorzábamos, Gavilán asomaba la cabeza por la ventana y le dábamos zanahorias. Era un pura sangre dócil. Incluso yo cogía la guitarra y le cantaba canciones.
_ ¿Qué le cantaba a ‘Gavilán’?
_ Le cantaba boleros o canciones románticas. Su favorita era el Sapo cancionero: le entusiasmaba, se apoyaba en mi hombro y se quedaba dormido. Con nuestros amigos, montábamos por las playas de Covas y nos llevábamos la merienda. Federico pronto volcó su vida en los caballos, con el Club Hípico de Covas o compitiendo en A Coruña. Y ya entonces comprendí que los certámenes hípicos necesitaban más diversión, con actividades más dedicadas a la familia. Con el tiempo, Federico montó el club Los Gavilanes.
_ Y usted se marchó a Madrid. ¿Qué hizo durante esos años?
_ Me dediqué a la canción. Grabé un disco llamado Despierta y lo presenté en el estadio Vicente Calderón. También actué en el Palau Sant Jordi junto a otros artistas. Ya tenía una carrera como profesora de piano y guitarra, y mi padre en Ferrol fue cantante de Los Zafiros. Pasé tres años metida en el mundo de la música. Pero mis hijas ya tenían 4 y 5 años. Y cuando Polygram me ofreció seguir con mi carrera por toda Europa, decidí dedicarme a mis niñas, Blanca y Ana. Pero toco la guitarra desde los 3 años, el acordeón desde los 8 y el piano desde los 11.
_ Regresó a Ferrol y nació Equiocio poco después...
_ Federico ya organizaba el concurso hípico de As Cabazas, en la antigua casa de mi abuelo. Me pidió ayuda y me incorporé a su equipo en 1996, apostando por un evento diferente. Entonces me llamaban Antoñita la Fantástica. Pero logré el apoyo del entonces alcalde Juan Blanco, de Juan Fernández, que creyó muchísimo en mí...
_ Y el gran impulso también llegó gracias al apoyo de los vips.
_ Paloma habló con Cayetano Martínez de Irujo, que amaba tanto al caballo que ya nos apoyó desde As Cabazas. También llegó la guapísima Paula Vázquez. Y organizamos una primera cena con 300 personas, y el ruido tremendo de un generador de gasóleo. Pronto tuvimos patrocinadores de toda España. Y desde el año 1997 la empresa gallega se volcó con nosotros, especialmente Gadisa y Caixanova. En 1998 celebramos el primer año oficial de Equiocio, en el recinto de FIMO.
_ ¿Fue un puntazo traer a Cayetano y Mar Flores en 1999?
_ Realizaron en Ferrol la presentación oficial de su noviazgo. Cayetano me dijo: "Estoy de cumpleaños y quiero llevar a mi novia a Equiocio". Fue un año muy bonito, y ellos una pareja entrañable. Después pasaron famosos como Paquito Fernández Ochoa, Luis del Olmo, Belinda Washington... Todos altruistamente y con sus familias, porque éste es un certamen familiar.
_ Muchos dicen que el éxito de Equiocio se debe a su gran campaña de promoción.
_ Pero el éxito viene por la puerta de atrás. Nosotros no buscábamos el éxito sino hacer lo que queríamos. Y nuestros logros se deben a la organización: yo ya vi que Equiocio tendría éxito hace 15 años. Con un concepto de familia, en el que hasta hace poco mi padre pintaba las pistas.
_ ¿Escuchó muchas críticas?
_ Sé que mucha gente me criticó, pero nadie a la cara. Al principio lo pasé mal, y recibí algunas zancadillas. Gente que se metió en Equiocio por dinero, cuando sólo buscamos ilusión. Pero el tiempo me ha dado la razón.
Dorian Gray: tremendos 45 años
Como el personaje de Oscar Wilde, Ana presume de edad: 45 años increíbles, bien llevados "gracias a ejercicio, alimentación, ser feliz y cuidarme muchísimo". La imagen resulta esencial en la familia de Paloma Lago. Y Ana se lo toma con mucho humor: posando "como nos enseñó mi hermana", o exhibiendo en las fotos el cuidado peinado en mechas rubias. Incluso quiso copiar el gesto de Audrey Hepburn, en el hotel Galiano Plaza de Ferrol.
Residente en A Coruña desde hace cinco años, aprendió organización "gracias a los equipos de Estados Unidos con los que trabajé en congresos o en conciertos". Y con su familia ha formado "ese gran equipo, pese a que no todos creían en nosotros y nos avisaban con darnos un batacazo, recalcando que Ferrol era una ciudad complicada". Ella misma cuenta sus virtudes: "Me define mi tenacidad, soy muy cabezota".
A Equiocio, que se celebra entre el 3 y el 12 de abril, asistirán jinetes de España, Portugal y Francia. "En el primer salón de estas características en España, con actividades infantiles y un certamen de cine".