Sábado 07.02.2009
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La madre y la tía de un alumno de 3 años del colegio Catalunya de Sant Adrià del Besòs (Barcelona) agredieron a una monitora del comedor del centro, a la que rompieron la nariz y causaron contusiones, después de que ésta restregara un flan en la cara del menor porque riñó con un compañero a causa del postre.
La disputa entre los dos pequeños se produjo una semana antes de la agresión de la madre y la tía de uno de ellos a la monitora, ocurrida el pasado 21 de diciembre.
En la riña entre los menores, intervino la monitora del servicio de comedor, quien restregó el flan por la cara del niño de 3 años -hijo de la madre que agredió después a la empleada del comedor- para "darle una lección" porque supuestamente había provocado la pelea.
Al llegar a casa, el menor explicó lo sucedido a su familia, que se personó esa misma tarde en el colegio para pedir explicaciones por lo ocurrido y la inapropiada conducta de la monitora, según explicaron a Efe fuentes del departamento de Educación.
La dirección del centro logró tranquilizar a la madre bajo la promesa de que no volvería a pasar. Sin embargo, el 21 de diciembre, día en que acabaron las clases con motivo de las vacaciones de Navidad, la madre regresó a la escuela, esta vez acompañada de una tía del menor, y propinó una paliza a la monitora cuando la empleada salía a la calle a tirar la basura.
La mujer, de unos 40 años, tuvo que ser atendida en el hospital del Espíritu Santo de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) con una fractura de nariz, contusiones y hematomas por todo el cuerpo.
La Consellería de Educación afirmó que el comportamiento de la monitora, que trabaja para una empresa contratada y no es docente del centro educativo en el que tuvo lugar el incidente, aunque tiene formación en el ámbito de la educación, fue "completamente inadecuado", si bien esta actitud "en ningún caso justifica la agresión".
El departamento que dirige Ernest Maragall está ultimando un informe sobre lo sucedido, y prevé que próximamente se celebre una reunión entre el inspector de educación de la zona, el equipo directivo del colegio y la familia, que por el momento no tiene una fecha fijada, con el objetivo de que se pueda alcanzar una solución.
