Miércoles 22.04.2009
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| Felipe González, ayer en Punta del Este, en la mesa del segundo encuentro Tendiendo Puentes FOTO: Iván Franco |
A Felipe González le pilló en Uruguay la difusión de su separación de Carmen Romero tras 39 años de matrimonio. El ex presidente del Gobierno español fue el encargado de clausurar en Punta del Este el segundo encuentro Tendiendo Puentes: hacia una nueva sociedad del bienestar. Su discurso se centró única y exclusivamente en cuestiones económicas y regaló consejos para afrontar de la mejor manera posible la crisis, la crisis financiera internacional, claro.
Así, y mientras González se codeaba, a miles de kilómetros, con otros ex mandatarios o con el magnate mexicano Carlos Slim, en España se comentaba, y mucho, el anuncio de su separación de Carmen Romero, de quien no se sabe nada de nada. Los continuos viajes de él y el frenético ritmo de trabajo de ella, ex diputada y ahora presidenta del Círculo Mediterráneo, son una de las causas que, según fuentes cercanas a la pareja, explicarían buena parte del proceso de ruptura. La otra es la rutina de una relación tan larga.
Ayer hubo hasta lecturas políticas sobre cuánto podía costar el piso que han alquilado González y su nueva compañera, María del Mar García, una empleada de banca, que ronda los cincuenta, lleva separada ocho años y tiene dos hijas. La vivienda, ubicada en el exclusivo barrio madrileño de Salamanca, se la alquiló el ex presidente a un amigo íntimo y lo que no está todavía claro es si la pareja ya convive en él o, de momento, se trata del piso de soltero de González.
En todo caso, amigos de la pareja resaltan que no se trata de un enamoramiento fugaz. González y María del Mar se habrían conocido ya hace dos años en Sevilla por medio de un amigo vinculado a la construcción y los más allegados tienen constancia de la relación desde hace al menos ocho meses. Ahora han viajado juntos a Latinoamérica.
El enfriamiento en el matrimonio entre Felipe González y Carmen Romero, tal y como se especulaba, viene pues de muy atrás y hacían su vida por separado desde hace años. No obstante, ninguno había solicitado la separación. A efectos legales, rige la boda de 1969 en Sevilla.
