Miércoles 22.04.2009
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Florentino Fernández vuelve a televisión. Las digestiones de Cuatro son pesadas y pisadas por la competencia.
Su franja posterior a los telediarios de las tres de la tarde... rara vez alcanza la media de la cadena. Descontando a Paula Vázquez y su clan de ratones bailongos en busca del queso de la fama, el resto de propuestas del canal entró y salió de la parrilla dejando la carne cruda, muy cruda. Por eso llaman a Flo Fernández.
Analicemos la tele de tarde. Se sirve mucho café de azúcar rosa, se vierten series que parecen radionovelas hechas para taza de café con pastitas en bandeja de ayer, y como alternativas distintas... están los documentales de La Dos, algún que otro magacín servido en las autonómicas y el atípico caso de Sé lo que hicisteis (La Sexta), donde más que poner cafeína o té, ofrecen chupitos de humor con cierta malicia ideal para que alguno se suba por las paredes, "siempre que exista buena adherencia...", que diría el cómico Spiderman que Rober Bodegas recrea ahora en ese alocado plato conducido por Patricia Conde y Ángel Martín, donde, lo confieso, me voy enamorando de una actriz amater llamada Ortensia, y el día menos pensado entro en Facebook y convoco firmas para abrirle club de fans.
Confío en Florentino (¿pueden decir una frase cómo esta un seguidor del Real Madrid?), y al decirlo aludo a este showman madrileño que era guardía jurado chistoso en los años noventa hasta que un día abrió la puerta y se cayo aguas del Mississippi. Allí, cruzando la noche con Pepe Navarro, empezó su carrera.
Confío en él porque tiene bis cómica, porque irradia cercanía, porque es rápido de cabeza y no tiene pudor al hacer el tonto con naturalidade, midiendo bien los tiempos, algo básico a la hora de conjugar el verbo de la sonrisa.
Hace siete años, Florentino brilló en TVE con El show de Flo, un programa semanal capaz de echarse unas risas con el mismísimo Rod Stewart y de abrir una sección luego muy imitada basada en pedalear hacia atrás con una bicicleta de nostalgia conducida por José María Iñigo.
Flo fue creciendo, un rato en el cine, otro en el teatro, luego en la radio y en Antena 3 le fichó con ambición para llevar UHF, ultramarinos de variedades que carecía de las virtudes del espacio previo: gracia, agilidad y buen equipo. Mañana Flo debutará en Cuatro y seremos más de cinco viéndole, después... ya se verá.
