, ministro de Trabajo, que ha sido acusado de todo por recomendar a los inmigrantes que "tachen" a España de su agenda si sus planes consisten en encontrar un empleo, aunque su planteamiento es de una lógica aplastante si tenemos en cuenta que aquí lo único que van a encontrar es paro, paro y más paro. Eso no es racismo ni xenofobia, por mucho que algunos quieran buscarle los tres pies al gato, sino simple sentido común.