Jueves 26.02.2009
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jefe de Tráfico de la Guardia Civil, que está hasta el tupé de caralladitas y opina que para acabar con los conductores cabestros no quedará más remedio que elaborar una norma que permita decomisarles el buga y mantenerlos en dique seco durante larguísimas temporadas. Lo que no puede ser es que unos pocos locos del volante estén siempre poniendo en peligro la vida de millones de personas. Pues eso, caña dura y santas pascuas.
