, presidenta del Parlamento, por el buen detalle que ha tenido al sustituir toda la mandanga navideña (ya saben, cestas champaneras para sus señorías y regalitos varios) por la austeridad y las conductas solidarias, pues por primera vez en la historia de esta institución, que se sepa, dicho dinero será destinado a atender las necesidades de los comedores sociales y otras obras caritativas. Y son cien mil euracos. Ese es el camino correcto. Y es la Navidad real.