Jueves 26.02.2009
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| Recreación virtual del proyecto para el futuro Museo da Historia da Cidade de Pontevedra FOTO: t.a. |
El Museo da Historia da Cidade de Pontevedra entró ayer en una nueva fase con la presentación del proyecto por parte del equipo de arquitectos de Madrid que habían ganado el concurso convocado por el concello.
La teniente de alcalde y edil de Urbanismo, Teresa Casal, confió en el arranque ya en 2010 de las obras. Según dijo, aguarda que "cheguen a bo porto" con el inicio del año las conversaciones abiertas con la Administración central, de manera que haya luz verde a los desembolsos que permitan licitar y comenzar las obras de esta infraestructura cultural en el propio 2010.
El museo, cuyas obras se elevarán a más de ocho millones de euros, se financiará en gran medida con el denominado 1% Cultural, un aporte del Ministerio de Fomento que coordina el Ministerio de Cultura. Por esta vía se inyectarán el 70% de los fondos necesarios, que completará el Concello con el 30% restante. Los arquitectos del estudio Loop indicaron ayer que las obras para levantar la infraestructura, que se ubicará en un extremo de los restos del puente romano do Burgo, no se prolongarán más allá de año y medio.
Teresa Casal destacó que el museo "é o proxecto máis ilusionante e xerador de riqueza de cantos manexa o Concello de Pontevedra" y sigue la estela de Barcelona, Gijón o Avilés.
Único puerto medieval fluvial de España
El arquitecto Javier García Valencia destacó la importancia de los vestigios arqueológicos situados en la cabezera sur del puente do Burgo, entre los que figuran los restos del único puerto medieval fluvial de España, "lo que le concede una singularidad a toda la actuación". Definió el proyecto como una plaza que emerge sobre el terreno y sirve de mirador sobre la ría y de encuentro con la ciudad antigua. El autor explicó que mientras desde la ría evocará la antigua muralla medieval, el encuentro con el centro histórico se resuelve con unas escaleras que invitan al transeúnte.
El interior será un espacio muy diáfano, en el que las pasarelas sobrevolarán los vestigios arqueológicos y diseñarán espacios más amplios en los que sería posible tocarlos e interactuar directamente con la historia. Otras salas cerradas servirán como recintos para la exposición de piezas .
