Jueves 26.02.2009
Hemeroteca web
|
RSS
El Grupo Socialista señaló ayer que "corresponde" al Gobierno fijar los plazos para abortar, por lo que deja estos sin concretar en sus conclusiones de la subcomisión del Congreso que estudia la modificación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, y cuyo texto se debatirá el próximo 18 en el Congreso. Así lo dio a conocer Carmen Montón, portavoz socialista en la subcomisión, que se reunió ayer para elaborar un documento de consenso al cabo de tres meses de trabajos y tras comparecer una treintena de expertos.
Montón manifestó que el Grupo Socialista aboga por una ley de plazos combinada con indicaciones, que no concretó, enmarcada en una Estrategia Global de Salud Sexual que prevenga embarazos no deseados.
La portavoz aseguró que la ley de plazos debe ser acorde con las legislaciones del entorno europeo (cuya horquilla oscila entre las diez y las veinticuatro semanas), cubrir la gran mayoría de los casos de aborto y ser aprobada por amplio consenso.
En cuanto a las indicaciones para abortar fuera de esos plazos, la propuesta socialista aboga por tener en cuenta "al menos" los supuestos en que exista grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada, graves anomalías físicas o psíquicas, o malformaciones incompatibles con la vida en el feto.
Pide la regulación de la objeción de conciencia para evitar las desigualdades territoriales, y que se impida que la ejerzan centros y profesionales que no participan directamente en las interrupciones del embarazo. Por ello, aboga por que solo los profesionales implicados directamente puedan acogerse a ese derecho. Asimismo, defiende que las menores entre 16 y 18 años tienen autonomía para decidir si quieren abortar sin el permiso paterno.
El Grupo Popular criticó la "subasta de semanas" en que, asegura, se ha convertido el debate sobre el aborto y la falta de un plan de apoyo para las mujeres embarazadas, cuyo objetivo sea reducir el número de interrupciones del embarazo.
