Lunes 22.12.2008
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Los ensayistas José Antonio Marina y María Teresa Rodríguez de Castro recuperan en su nuevo libro La conspiración de las lectoras la memoria histórica de las mujeres que formaron parte de la asociación Lyceum Club Femenino, que entre los años 1926 y 1936 se propusieron "adelantar el reloj de España".
Publicado por Anagrama, sus autores ahondan en las trayectorias de las mujeres del grupo como María de Maeztu, Victoria Kent, Clara Campoamor, Zenobia Camprubí o María Teresa León, quienes dejando al margen sus diferencias ideológicas, se unieron para proponer desde una nueva legislación en lo referente a las mujeres hasta una Casa del Niño en la que cuidar a los hijos de las trabajadoras.
Marina explicó ayer que la idea del libro surgió hace ya algunos años, después de mantener una conversación con Carmen Martín Gaite sobre Elena Fortún, autora de los cuentos de Celia y Cuchifritín, y que también formaba parte del Lyceum.
El filósofo burgalés decidió, posteriormente, calarse la gorra de detective de su particular agencia Mermelada White, y empezó a indagar junto con Rodríguez de Castro en esta generación de mujeres, de las que dijo que es "la más brillante de la Historia de España" y para las que la educación y la ética eran la única "tabla de salvación".
Tal y como dejó escrito María Teresa León: "En los salones de la Calle de las Infantas se conspiraba entre conferencias y tazas de té (...). El Lyceum club no era una reunión de mujeres de abanico y baile. Se habían propuesto adelantar el reloj de España".
Con estos objetivos no fue extraño, según Rodríguez de Castro, que pronto surgieran duras críticas a su labor, calificándolas algunos de abortistas, favorables al divorcio o de antirreligiosas recalcitrantes.
Incluso hubo quien llegó a apuntar que eran las propietarias de un fumadero de opio.
Sin embargo, dijo que nada de eso era cierto, y remarcó que con "su arrojo y su espíritu quijotesco" lograron "abrir un camino que otras continuarían".
