Lunes 22.12.2008
Hemeroteca web
|
RSS
Un vestido de cóctel negro con encajes firmado por Givenchy fue subastado ayer en Londres por 50.000 libras (55.400 euros), una cantidad totalmente desorbitada si no fuera porque se trata del traje que la mismísima Audrey Hepburn (1929-1993) se enfundó en la película Cómo robar un millón en 1966.
La esperada subasta de más de cincuenta objetos personales de la actriz tuvo lugar en La Galleria, un selecto local del centro de la capital británica, y logró batir todas las previsiones de los organizadores, al haber recaudado en total más de 210.000 libras (232.650 euros).
De esta cifra nada desdeñable -que ilustra que la crisis ha decidido pasar de largo por algún que otro bolsillo- cabe destacar, además de las 50.000 libras en que se vendió el mencionado vestido, las 11.500 libras (12.740 euros) que se pagaron por el vestido de novia nunca usado por Hepburn, diseñado por las hermanas Fontana para el enlace frustrado con James Hanson. Asimismo, un vestido de gala de seda rosa del maestro de la costura Hubert de Givenchy, al que pertenecen muchos de los diseños que se han puesto bajo el martillo, fue adjudicado por 10.000 libras (10.170 euros), en una subasta en la que los principales duelos se vivieron en la pujas telefónicas. Precisamente la expectación suscitada por esta subasta, que ha puesto a la venta la mayor colección de objetos de la legendaria actriz hasta la fecha, ha provocado que un sinfín de mitómanos hayan decidido pujar desde casa por algún recuerdo de la actriz, por muy pequeño que sea.
En este sentido, un paquete de siete cartas escritas por la propia Hepburn entre los años 1950 y 1958, en las que la intérprete explica a su amiga Tanja Star Bussman su ansiedad y nerviosismo ante los nuevos proyectos que se le iban planteando, han sido subastadas por 5.000 libras (5.540 euros).
