Martes 09.02.2010
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Actualizado 20.30
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La periodista Sonsoles Ónega, hija del conocido Fernando Ónega, presentó ayer en el Corte Inglés de Madrid su novela Donde Dios no estuvo, calificada como la primera que se escribe sobre la tragedia del 11-M.
Según explica la autora a EL CORREO GALLEGO, "es la primera historia que se escribe sobre este tema como pura ficción basada en hecho absolutamente reales. Son historias paralelas de viajeros que subieron ese día a los trenes y también de personajes que estuvieron presentes sin estar en esos trenes".
Uno de estos protagonistas es la figura del juez -que en la novela es una mujer- que dirige la investigación y el fiscal. "También me asomo con prudencia", indica Sonsoles Ónega, "a los ojos de un político, porque al fin de cuentas todos nos despertamos con el eco de la jornada electoral para la que faltaban sólo tres días y, de repente, el 11-M trastocó la vida de todos".
Estas historias paralelas son "algunas ficticias, aunque construidas a base de retales periodísticos", según la autora, "y otras rigurosamente ciertas, de gente de carne y hueso que sobrevivió a los atentados, y otros personajes están construidos a través de datos de la investigación judicial".
Desde su humildad o su prudencia -como ella misma se adelanta a manifestar-, no quiere hablar de un trabajo de investigación a la hora de confeccionar los diferentes personajes, sino de una labor "más de husmear". En tal sentido comenta que vivió los atentados en primera línea, trabajando entonces periodísticamente para CNN+, "y luego tuve la oportunidad de vivir los juicios informando para Cuatro, aunque la novela terminó de escribirse antes de los juicios del 11-M, y me dio la sensación de que esa fecha nos ha desgarrado un poco a todos; luego fuimos digiriendo de alguna manera la barbarie y la tragedia, y luego se desenfocó".
Asegura que fue en ese momento cuando decidió "que me apetecería bucear en las vidas de todos aquellos que vivieron la barbarie. Y allí comenzó la búsqueda de los personajes".
Impotencia de no poder ayudar
Preguntada Sonsoles sobre si ella se descubría en alguno de los personajes de Donde Dios no estuvo, respondió: "Evidentemente, en cualquier suceso de esta magnitud, la prensa tiene un papel obligatorio. Existe una periodista y es muy difícil que me quitara mi propio traje y tratara de ponerme otro, por lo tanto se reflejan mis vivencias y también la impotencia que a veces se siente como periodista de no poder ayudar físicamente por estar obligada a informar" .