Jueves 09.04.2009
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| Maqueta del nivel superior de la plaza dos Irmandiños, que pasará a denominarse plaza dos Muíños |
El alcalde de Ribeira, José Luis Torres Colomer, está decidido a poner fin a la actual legislatura a toda máquina. El regidor, que se ha propuesto presentar un proyecto por semana, hizo público ayer el de la plaza de Os Irmandiños, un espacio olvidado desde hace más de tres lustros.
Se trata de una plaza de 1.740 metros cuadrados, distribuida en dos niveles, con acceso por las calles Marcial de Adalid y Os Irmandiños. La obra tendrá un presupuesto de 192.000 euros y ya está en fase de licitación.
El alcalde aseguró que los trabajos serán adjudicados y se iniciarán este mismo mes. El plazo de ejecución será de tres meses.
El proyecto contempla la instalación de una gran pérgola en el nivel inferior y una fuente que sustituirá a la actual que, si bien era de gran valor artístico, está destruida. En el nivel superior, conectado con el anterior por una rampa con una pendiente del 12%, habrá una estructura metálica acristalada con forma ondulada, dos zonas de juegos infantiles, una pequeña pista de deportes, largas bancadas de madera y jardineras. En este punto está prevista la instalación de un monumento de piedra, simbolizando un molino de agua como los que antiguamente había en esta zona. De hecho, Colomer anunció que la plaza pasará a denominarse plaza de Os Muíños.
La plaza de Os Irmandiños debía haber sido urbanizada hace 15 años por una promotora, pero no llegó a hacerlo por problemas económicos. Desde entonces quedó sumida en el olvido, acumulando agua, basura y numerosos desperfectos. El gobierno tardó en actuar porque, en realidad, la plaza era privada. Ahora, en aras de su uso público, será recuperada del abandono.
Columpios sobre un edificio
Junto a la plaza de Os Irmandiños se abrió en 1990 la guardería Os Cativos, a la que los días de lluvia hay que acceder pisando tablas de madera porque la inacabada explanada se convierte en un lago que acumula hasta 10 centímetros de agua. La rampa de acceso a la plaza tiene el aislante al aire libre. Los niños, como ya denunció este diario el 9 de noviembre, no tienen juegos en esa zona, por lo que las dueñas de la guardería tuvieron que instalar columpios en lo alto del edificio, cerrando la terraza del mismo con una reja metálica .