Jueves 09.04.2009
Hemeroteca web
|
RSS
El fin del impulso de la lengua gallega "debe ser la normalidad, no la normalización". Así lo manifestó a EL CORREO GALLEGO Concha Pedrido, una de las portavoces de la iniciativa ciudadana Tan Gallego como el Gallego, constituida con el fin de luchar por la "libertad lingüística".
Esta organización estuvo en el primer plano de la polémica el pasado mes de junio, cuando presentó ante la Consellería de Educación las más de 20.000 firmas recogidas (20.400 según otra de las portavoces de la asociación, Pilar Pato) en contra de la aprobación del decreto de galleguización de la enseñanza, un texto que, a su juicio, atenta contra la libertad de las personas a la hora de escoger la lengua que quieren utilizar y estudiar.
Tras el "pequeño parón" de julio, la plataforma continuará el próximo curso con acciones en dos direcciones: por un lado, conseguir que prime el nivel del profesorado sobre el idioma que éste emplee; y, por otro, que cada alumno pueda adquirir los libros de texto en su lengua materna.
"Creemos que estas medidas deberían incidir en una mayor libertad lingüística", explicó Concha, quien expresó su esperanza en que, gracias a ellas, los estudiantes puedan disponer de "buenos profesores en gallego y de buenos profesores en castellano, dependiendo del idioma que hayan escogido". A este respecto, contó una anécdota protagonizada por la hija de uno de los integrantes de la asociación, de 13 años de edad. A la pregunta de si prefería un docente que hablase gallego u otro que lo hiciese en castellano, la niña respondió que por qué tenía que perderse a un buen profesor por la lengua que usase. Una respuesta que "resume muy bien la filosofía de esta iniciativa", aseguró Pedrido.
Por otro lado, Tan Gallego como el Gallego contempla la posibilidad de ampliar su ámbito de actuación y no centrarse sólo en la educación. "Nos ha llamado muchísima gente: empresarios, comerciantes, enfermeros, farmacéuticos... que consideran, al igual que nosotros, que la imposición del gallego se está extendiendo demasiado". Afirmó que "son muchas las llamadas recibidas, las peticiones de que se hable de un tema considerado hasta hoy un tabú". Lo que esta plataforma pide es "algo tan simple como que se respeten los derechos lingüísticos de los hablantes, pero siempre con un límite: que el interlocutor te entienda".
A este respecto, la portavoz añadió que "cuando alguien de fuera llega a un pueblo, los paisanos hacen lo posible por hacerse entender, porque eso forma parte de la educación básica de las personas. Se nota que hablan gallego porque es su lengua materna, no por una razón política", matizó.
Dentro de esta iniciativa existe la asociación Galicia Bilingüe, que propone un sistema de vías, puesto en marcha ya en otras comunidades, que se basa en la fijación de porcentajes, algo ante lo que Pedrido se mostró tajante. "El problema es la imposición -dijo-. Mientras ése sea el objetivo, dan igual las formas". Finalmente, Concha lamentó la imagen que, en ocasiones, ofrece la iniciativa que representa. "Que quede muy claro que no queremos luchar en contra del gallego", concluyó .