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¿Se armó el Belén?: un repaso a los Nacimientos que no te puedes perder

En la tradición navideña no pueden faltar las escenas del Pesebre // En Galicia, encontramos el de Valga, Begonte, A Coruña, Santiago, pero hay muchos más // Existen modelos hechos en hielo, en arena y hasta en chocolate

Montaje del Belén de la catedral de Santiago, el martes seis de diciembre. Se inaugura el próximo domingo 11. - FOTO: J.E.
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Montaje del Belén de la catedral de Santiago, el martes seis de diciembre. Se inaugura el próximo domingo 11. - FOTO: J.E.

J.EIREOS SANTIAGO  | 07.12.2016 
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El Belén es una tradición ancestral. La primera representación conocida del nacimiento de Cristo se hizo en la Nochebuena de 1.223 en Greccio, la actual Italia. Al menos es lo que dice la 'wiki'. Desde esas ha llovido mucho y lo de "armar el belén" hasta se ha convertido en frase para resaltar cualquier asunto dificultoso. En Galicia hay una gran tradición. El Belén de Begonte es, quizás, el más famoso. En 2016 celebra su 44ª edición. Fundado en 1972 por José Domínguez Guizán es un nacimiento que incorpora la electrónica y multitud de ingenios para dar vida y ambiente. A esta propuesta se unen certámenes literarios y periodísticos. De similares características técnicas es el de Valga. Esta representación, además de su más que notable tamaño, ocupa unos 250 metros cuadrados, dispone de una gran cantidad de piezas (tres mil). Tiene la particularidad de que incorpora elementos de actualidad. Una campaña contra la violencia de género o una electoral se pueden colar en medio de las escenas. Ambos belenes están reconocidos como Festas de Interese Turístico de Galicia.

El Belén Gigante de Viveiro es otro de los grandes pesebres a visitar. Se instala en los alrededores de la Iglesia de Santa María del Campo y de la Plaza Mayor. Bajo un decorado muy logrado, utiliza a centenares de figura de cartón-piedra a tamaño real. Pasó varios años sin montarse. Afortunadamente se ha recuperado.

En Ourense se encuentra uno de los más bellos nacimientos de Galicia. Se le conoce como Belén de Baltar. Su instaló por primera vez en 1980. Es obra del escultor Arturo Baltar. Se ubica en la capilla de la Plaza de San Cosme y San Damián. Las figuras están hechas en barro y el decorado presenta murales de Xaime Quessada y pinturas de Virxilio.

En A Coruña encontramos el pesebre de La Grande Obra de Atocha. Está localizado en la calle Baltasar Pardal, 1, en la capilla del colegio. Fue fundado, precisamente, por Baltasar Pardal en 1927. Como es una obra pensada par la formación religiosa de los niños, su disposición introduce al visitante en la escena. Las figuras, hechas con gran detalle, tienen como telón de fondo un gran mural obra de Camilo Díaz Baliño. En la ciudad herculina está también el belén municipal de María Pita, que además de su considerable tamaño presenta entre la ambientación a personajes gallegos y coruñeses, tales como Castelao, Arsenio Iglesias o el exfutbolista Mauro Silva.

Santiago no podía ser menos en esta tradición. La catedral atesora un Belén de 55 metros cuadrados escrupulosamente decorado. Las escenas muestran distintos hechos bíblicos y la ambientación rural de la época. La obra cuenta con más de quinientas figuras. Es visitado por los miles de personas que acuden al templo. El de esta edición se inaugura el próximo domingo 11 de diciembre. También en Compostela se localiza uno de los más hermosos, nace del empeño y trabajo de familia Otero Moreira. Está instalado en la Ruela de Torrente, 6, en la capital de Galicia. Organizado desde el año 1946, son 35 metros cuadrados de montaje, en los que se representan más de veinte escenas bíblicas. El conocido como 'Belén de Conxo' comprende 527 figuras y elementos decorativos (casas, cabañas, estanques, fuentes luminosas, lavaderos, cascadas). Dispone de unas 53 piezas en movimiento, 1068 bombillas y 10 metros de muralla. En la capital está también el de la histórica iglesia de San Fiz de Solovio, junto a la Praza de Abastos. Acoge el belén municipal. Son más de 200 figuras de barro y lienzo pintado, todas hechas a mano. Hay diferentes escenas, piezas en movimiento, río con agua corriente e iluminación.

En el resto del estado la tradición belenística también está muy presente. Hay notables ejemplos. El de Sevilla, ubicado en el Palacio de los Marqueses de La Algaba utiliza como temática la época mudéjar y recrea monumentos de la ciudad. Está organizado por una asociación de belenistas. En Madrid, concretamente en la localidad de Buitrago de Lozoya se localiza un belén viviente que representa escenas bíblicas durante varios días. Se hacen el 21, 22, 25 y 28 de diciembre y se aprovecha como escenario las murallas y zona histórica del pueblo. En Elche hay una representación similar.

Uno de los que más fama ha obtenido en los últimos años es el de Jeréz de Los Caballeros. Apoyado por la Diputación, instituciones, asociaciones y particulares, se ha convertido en la representación belenística más grande de Europa, con hasta 8.000 piezas. Ocupa unos 610 metros cuadrados. El Nacimiento se puso en marcha hace apenas un lustro y ha atraído a miles de visitantes a la localidad, convirtiéndola en un referente del turismo navideño.

También se encuentran en otras latitudes representaciones muy especiales. El de Rute en Córdoba es un bellísimo ejemplo hecho en chocolate. El de la presente edición (2016) está dedicado a Italia y sus monumentos más importantes. Se utilizan 1.400 kg de Chocolate con leche en un 65% y 35% de chocolate blanco. Se tardó 4 meses en realizarlo y mide unos 52 metros cuadrados. En Canarias se localiza un pesebre hecho en arena. Se ubica en la Playa de las Canteras en Las Palmas y mueve unas 240 toneladas de arena de playa. El de Ocaña, en Toledo, es un ejemplo de historia animada. El visitante pueden seguir los pasos de las figuras protagonistas. Guían, aparecen y desaparecen en las escenas que describen. Está instalado en el Convento de los Padres Dominicos de a ciudad toledana. El de Pico de Covacha es otro ejemplo de rareza. No tanto por las dimensiones, sino porque el escenario elegido es una montaña situada a 2.399 metros. Un grupo de montañeros asciende con las figuras para instalar esta obra en los más alto. Es un ejemplo de Nacimiento de Montaña. Está en Plasencia, Cáceres.

Ya fuera de nuestras fronteras hay múltiples propuestas. En Graz (Austria) existe un belén de hielo que se puso en marcha en 1996. Es similar al Massa Martana en Italia. En la localidad veneciana de Jesolo existe otro belén de arena, que reproduce las figuras a tamaño real. También en Bohemia del Sur (República Checa) se haya un Nacimiento hecho con animales africanos.

La Navidad va mucho más allá de un simple festejo. El esfuerzo y trabajo de los artesanos y la implicación de ciudadanos e instituciones hacen de estas fechas un magnífico núcleo de actividad. El turismo navideño está moda. A veces, sólo hace falta montar un belén.