Sábado 07.02.2009
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| Una de las casas situadas bajo las chimeneas de la central térmica de Limeisa, en la aldea de A Lousa FOTO: a outra cerceda |
Un espeso manto blanco cubría ayer íntegramente la aldea de A Lousa, en Cerceda. Pese a las bajas temperaturas de los últimos días no se trataba, sin embargo, de una capa de hielo, ni de nieve. Lo que inunda A Lousa es de nuevo una lluvia ácida de folerpas de ceniza y metales pesados, residuos expulsados por la chimenea de la central térmica de Limeisa, propiedad de Unión Fenosa, situada en el corazón de la aldea que perteneció en su día a la desaparecida parroquia de As Encrobas, ahora convertida en un enorme agujero de carbón.
Sólo han pasado cuatro meses desde la última denuncia vecinal por esta lluvia de polvillo de apariencia similar a la tiza cuya composición incluye ceniza (65%) y materia orgánica, entre la que encuentran partículas de plomo, cadmio o arsénico, metales especialmente nocivos para la salud según el estudio elaborado por el profesor de Ingeniería de la Universidade da Coruña Manuel Soto, basado en el análisis de los residuos realizado por la Xunta de Galicia. La de agosto no era la primera lluvia ácida sobre A Lousa; un mes antes, las chimeneas de Limeisa esparcían el mismo residuo por casas, fincas y caminos del lugar. La de ayer, la tercera lluvia ácida en medio año era, sin embargo, "la más importante" que recuerdan los lugareños según el testimonio de Xoan Manuel Castro, presidente de la asociación de vecinos A Outra Cerceda, que aglutina a los afectados por el impacto ambiental de la central. "Está todo cuberto de branco, todas as fincas e incluso as casas", aseguró Castro. Como en anteriores ocasiones, los vertidos de residuos se produjeron ayer debido a la puesta en funcionamiento de la chimenea de Fenosa, que fue apagada el pasado sábado. El arranque de esta generó, de nuevo, la lluvia de las partículas acumuladas en la chimenea de la central, que lleva ya 30 años en funcionamiento.
Mediación de la Xunta
Tras la denuncia de los vecinos un inspector de la Consellería de Medio Ambiente visitó la zona y constató la gravedad de la contaminación provocada por la chimenea de Fenosa comprometiéndose, según informó Castro, a "pasar notificación á Xunta para que interveña de oficio neste problema ambiental".
También visitó ayer A Lousa el alcalde de Cerceda, José García Liñares, quien advirtió de que "hay que esperar a conocer los resultados de los análisis del vertido y si es nocivo el Concello apoyará la petición de daños de los vecinos". Liñares recordó también que "aunque se ha producido ya demasiadas veces, este es un problema con fecha de caducidad ya que a mediados de enero, cuando se cierre la mina y pare temporalmente la central, se limpiará íntegramente la chimenea".
Por su parte, representantes de A Outra Cerceda se reunirán hoy con directivos de Unión Fenosa para trasladarle su indignación ante lo ocurrido. La entrevista estaba prevista con anterioridad con el objetivo de negociar una solución definitiva al problema que los vecinos denuncian desde hace tres décadas y que podría pasar por la compra, por parte de la eléctrica, de todos los terrenos aledaños a Limeisa que se ven afectados por su actividad. Tras el incidente de ayer, A Outra Cerceda modificará el enfoque de la cita y pedirá compensación económica para los afectados por la lluvia de residuos.
1974 El Consejo de Ministros de Franco declara la parroquia cercedense de As Encrobas zona preferente de explotación minera en busca de lignito.
1977 Revolta das Encrobas. Los vecinos de la parroquia luchan en el monte contra la Guardia Civil y los representantes de Fenosa para evitar la toma de posesión de los terrenos expropiados. La magnitud social de la protesta posibilita que el pago por los terrenos se multiplique por treinta.
1980 Comienza la explotación minera en As Encrobas por Unión Fenosa y la parroquia desaparece en el agujero.
1981 Arranca la central térmica de Limeisa (propiedad de Fenosa), instalada en la aldea de A Lousa, en lo que queda de As Encrobas. Desde entonces, las denuncias de los vecinos por el impacto ambiental que provoca la actividad de la eléctrica, se suceden periódicamente.
2 de abril de 2007 Tras casi tres décadas sufriendo perjuicios para la salud provocados por el impacto de Limeisa, los vecinos inician una movilización de protesta y retienen a tres operarios de la central para forzar una negociación con la empresa en busca de soluciones a su problema.
15 de marzo de 2007 Se rompe la negociación entre Medio Ambiente, Fenosa y los vecinos para terminar con la lluvia de carbonilla de la central.
16 de julio de 2007 A la lluvia de carbonilla se suma la de folerpas blancas que, tras ser analizadas, resultan ser un compuesto nocivo y extremadamente ácido.
20 de agosto de 2007 El alcalde de Cerceda hace público su apoyo a la causa vecinal tras una nueva lluvia ácida .
Retraso en el cierre de la mina de lignito
Fenosa y Medio Ambiente garantizaron a los vecinos que la chimenea de Limeisa se limpiaría en profundidad en enero, aprovechando una parada técnica de la central provocada por el cierre de la mina. Dicho cierre se ha retrasado ahora al 28 de enero .