Domingo 08.02.2009
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Los dos bebés nacidos la semana pasada en el hospital Provincial de Pontevedra y que tras una prueba médica habitual fueron entregados, por error, cambiados en sus respectivas habitaciones, serán sometidos a una prueba de ADN en el Laboratorio Central de Santiago para autentificar sus identidades.
El padre de uno de los niños reclamó esta prueba, cuyos resultados tardarán en conocerse algunos días. "Se le hace para que tenga toda la tranquilidad", porque, en realidad, no era necesaria, subrayan desde el centro, ya que los bebés "estuvieron en todo momento perfectamente identificados".
Las fuentes oficiales hospitalarias explicaron que los protocolos se aplicaron con toda rigurosidad desde el preciso momento del nacimiento en el paritorio. Es decir, en cuanto nacieron, a ambos niños les fueron colocadas, en el propio paritorio, las pulseras en las que figuran sus datos y los de su madre. Entre otros, figuraban su peso y el grupo sanguíneo. Es más, ambos niños "nacieron en días diferentes, pesaban diferente y su alumbramiento fue por métodos diferentes", manifiestan desde el hospital.
Las pulseras, añaden las fuentes del centro, colocadas en el preciso momento del nacimiento, "no se pueden quitar" hasta que los bebés reciben el alta médica. Para retirar la pulsera identificativa es necesario cortarla con unas tijeras, apostillan desde el hospital, al tiempo que añaden que este protocolo es universal en toda las maternidades españolas. "Los padres se dieron cuenta del error precisamente por los datos de las pulseras que tenían colocadas los bebés", manifiestan los representantes hospitalarios. Además, agregan que el cambio "se hubiera detectado por el propio personal sanitario de forma inmediata" cuando los niños fueran llevados al baño por las enfermeras o cuando el pediatra pasase la revisión rutinaria.
De todas maneras, el hospital de Pontevedra reconoce y "lamenta" el error y "pide disculpas" públicamente a los padres por los trastornos. "Aunque no hay dudas de la identidad de cada bebé, la prueba de ADN se le hace precisamente para que los padres se vayan con toda la tranquilidad del mundo", zanjan.
Los resultados entran en la historia clínica
El Laboratorio Central de Santiago, de prestigio totalmente reconocido, es el centro al que fueron remitidas las muestras para hacer los análisis de ADN que den tranquilidad a los padres de los recién nacidos.
Los resultados tardarán en conocerse algunos días porque no se trata de análisis de resolución inmediata. En todo caso, desde el complejo hospitalario de Pontevedra se manifiesta que los datos de la prueba no son públicos y el centro no los dará a conocer a la sociedad. "Los datos pertenecen y entran en la historia clínica", que es privada, y que sólo los familiares pueden facilitar si lo consideran oportuno, aclaran.
Sobredimensionado
El hospital Provincial de Pontevedra entiende los trastornos ocasionados con el error, pero considera que el caso se "sobredimensionó" en el tratamiento informativo, porque, reitera, el error no era de "identificación", sino de que "unos niños bien identificados fueron entregados en las habitaciones que no eran las suyas". "Los dos bebés tenían sus pulseras con los datos correctos", insisten para que a la sociedad no le queden dudas .
Cambio el viernes
Los padres de los bebés nacidos en el hospital Provincial de Pontevedra la semana pasada se encontraron con que el viernes, tras la realización de una prueba, los niños que les entregaban no eran los suyos. El personal sanitario "confundió las cunas", pero los bebés tuvieron siempre sus pulseras en regla, dice el hospital .