Martes 21.05.2013
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Desde el inicio de la crisis, las principales poblaciones gallegas han visto como proliferaban los establecimientos dedicados a la compraventa de oro y metales preciosos, a los que cada vez acuden más familias atraídas por la aparente facilidad para conseguir liquidez a costa de las joyas heredadas de la abuela, los pendientes y pulseras rotos, las alianzas tras una ruptura o incluso fundas de dientes.
En Galicia existen actualmente 242 establecimientos de compraventa de oro y metales preciosos o casas de empeño, tal y como indicó ayer la presidenta del Instituto Galego de Consumo (IGC), Nava Castro, en la presentación del balance de resultados de la primera fase de una campaña que la Consellería de Economía e Industria está llevando a cabo con el objetivo de proteger a los consumidores en la comunidad.
