Martes 09.02.2010
|
Actualizado 20.56
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Imagen captada del video en el que se ve al agresor golpeando al perro FOTO: ECG |
Aunque el caso recobra ahora notoriedad, los hechos, en realidad, se remontan a hace ya un par de años, a 2004, cuando Federico Real, veterinario de profesión y vecino del agresor, Juan Lado, grabó con su cámara de vídeo cómo éste propinaba una brutal paliza a su perro indefenso, puesto que el cánido se encontraba atado. La causa del maltrato: al parecer, al perro le gustaba comerse las gallinas.
Pero lo paradójico del caso es que algunos vecinos de Aguiño vitorearon ayer al maltratador a su salida de los juzgados de Ribeira, adonde denunciado y denunciante habían acudido por un juicio de faltas, ya que Juan Lado está, además, acusado por presunta agresión al veterinario y de envenenar a su perro.
Al concluir la vista, un buen número de vecinos concentrados en las inmediaciones del edificio comenzaron a increpar a Federico Real y a su esposa, a la vez que mostraban su apoyo y solidaridad con Juan Lado, siendo necesaria la presencia de efectivos policiales para que la pareja pudiese abandonar las dependencias judiciales ante el inminente peligro de ser objeto de una agresión, por el estado de excitación reinante en ese momento entre los concentrados.
IRRACIONALIDAD
Unas imágenes escalofriantes
Las imágenes que se pudieron ver en televisión resultaban escalofriantes. Un perro, atado a un poste, era salvajemente golpeado. El can recibía el injusto castigo sin la menor posibilidad –ni intención– de defensa, sorprendido, impertérrito, triste, muy triste..., a buen seguro que sin explicarse el porqué de tamaña irracionalidad por parte de un supuesto ser racional.